Irregular Shapes junto a Firesquid pondrán fin al acceso anticipado de City Tales este 29 de enero, dando paso a su lanzamiento completo con una propuesta centrada en la construcción de ciudades medievales alejadas de las normas clásicas. En esta ocasión, el jugador podrá dejar volar su creatividad mientras da forma a un reino vivo, donde cada decisión tiene un impacto directo en la vida de sus habitantes. Además, el objetivo no será solo crecer, sino también cuidar de la gente y de los compañeros que acompañan el desarrollo de la ciudad.
Una ciudad que crece contigo
Desde el primer momento, City Tales invita a construir sin ataduras, dejando atrás las cuadrículas rígidas para apostar por ciudades orgánicas que evolucionan de manera natural. De este modo, cada distrito se adapta a las necesidades reales de la población, lo que aporta una sensación constante de cambio y coherencia. Al mismo tiempo, el ritmo relajado del juego permite disfrutar del proceso sin prisas, aunque siempre con pequeños retos que surgen conforme la ciudad y su economía avanzan.
Por otro lado, los ciudadanos juegan un papel clave en esta evolución. Sus hábitos y preferencias influyen directamente en cada zona, ya que algunos buscan lugares animados como tabernas, mientras que otros prefieren espacios tranquilos y religiosos. Así, cada decisión tomada condiciona el futuro del distrito y refuerza la sensación de estar construyendo algo único.
Además, la gestión económica tiene un peso importante. A medida que el reino crece, será necesario administrar recursos con cuidado para sentar unas bases sólidas que permitan prosperar a largo plazo. Sin embargo, no todo recae en el jugador, ya que un grupo de nueve compañeros ofrece apoyo constante. Estos aliados pueden encargarse de puntos clave de producción, aprender nuevas habilidades y aportar bonificaciones, lo que facilita una evolución más fluida de la ciudad.
Por último, el apartado visual y narrativo refuerza la experiencia. Con un estilo pintado a mano y una atmósfera acogedora, cada rincón transmite calidez y personalidad. A través de las historias de los compañeros y de la propia ciudad, el jugador irá definiendo su lugar en este mundo medieval, creando un relato propio que crece junto a sus murallas.





