El estudio independiente Influsion Inc ha presentado SENARA: The Sacrament, un juego de terror en primera persona donde el jugador debe sobrevivir a bordo de un enorme crucero abandonado. Mientras la nave se desmorona y el peligro acecha en cada esquina, el objetivo es escapar con vida. La espera no será larga ya que habrá una demo jugable en febrero.
Un crucero religioso lleno de secretos
En esta aventura el jugador encarna a un nuevo miembro de una organización religiosa que navega en un barco de seis mil toneladas llamado Senara. Tras partir se despierta sin rastro de la tripulación y con criaturas indescriptibles recorriendo los pasillos de acero. A partir de ese momento aparece una trama marcada por rituales ocultos, verdades prohibidas y supervivientes que actúan por interés propio. Lo que empieza siendo un intento de supervivencia se convierte en una reflexión sobre la fe y la salvación mientras se toman decisiones que pueden tener un coste mayor del esperado.
El juego retoma ideas clásicas del terror de supervivencia. El barco funciona como una especie de gran sala de escape donde hay que resolver puzles, gestionar recursos escasos y decidir cuándo enfrentarse a las amenazas o cuándo esconderse. Los pasillos se entrelazan y ocultan rutas alternativas que permiten avanzar o descubrir información necesaria para entender lo que está ocurriendo.
Además la historia no se cuenta de forma directa. Las pistas aparecen en documentos, objetos y conversaciones. Como consecuencia cada jugador puede interpretar los eventos de forma distinta y llegar a finales diferentes según sus decisiones. Lo que se descubra o se ignore puede cambiar no solo la huida del protagonista sino también el destino del Senara y la verdad que se desvela al final.
Para reforzar la ambientación el equipo ha utilizado escaneo de entornos reales mediante LiDAR y fotogrametría junto al motor Unity. Esto permite recrear con precisión un barco real, lo que aumenta la sensación de estar atrapado en un espacio físico y tangible.





