Rovio y SEGA han anunciado un importante cambio en la gestión de licencias de la marca Angry Birds. A partir de ahora, todas las actividades de licencia se integrarán bajo las operaciones transmedia de SEGA, lo que refleja una apuesta conjunta por impulsar el crecimiento de la franquicia a largo plazo. Este movimiento llega tras la adquisición de Rovio por parte de SEGA en 2023.

Una franquicia con ambición internacional
Con esta integración ambas compañías buscan aprovechar mejor sus recursos y llegar a más territorios. Según explican, la estrategia permitirá expandir la marca utilizando la infraestructura de SEGA y su experiencia en el desarrollo de franquicias multimédia, tal y como ya ocurrido con Sonic the Hedgehog. Además, esta unificación facilitará una gestión más coherente tanto en productos de consumo como en experiencias basadas en localizaciones físicas.
Asimismo, el nuevo acuerdo dará a Rovio y SEGA la opción de establecer relaciones de licencia directas en mercados clave, con especial atención en Estados Unidos, Reino Unido y Japón. A esto se suma una red de agentes especializados que operarán en la Unión Europea, Oriente Medio, Corea del Sur, América del Sur, China, el Sudeste Asiático, Australia, Nueva Zelanda e India, con el objetivo de reforzar la presencia de la marca en cada región.
Este movimiento llega también en un momento importante para Angry Birds. De cara a finales de 2026 está previsto el estreno en cines de Angry Birds 3 La película, lo que se presenta como una oportunidad para impulsar la demanda de nuevos productos relacionados con la licencia. Con la marca ahora centralizada bajo la estrategia transmedia de SEGA, ambas compañías confían en ofrecer una imagen más sólida y nuevas oportunidades de colaboración con socios comerciales.


