Appetite of the Abyss es un juego que combina supervivencia y cocina dentro de una estructura roguelite en la que el jugador debe alimentar a una criatura abisal para evitar que ataque a la aldea. Cada partida plantea amenazas visibles y en constante crecimiento, por lo que es necesario planificar con cuidado y adaptarse a lo que va sucediendo.
Gestión de recursos, cocina y criaturas impredecibles
En Appetite of the Abyss la construcción funciona mediante cartas que permiten crear estructuras temporales. Estas instalaciones consumen recursos compartidos y ocupan un espacio limitado. Además, desaparecen tras un número concreto de usos, lo que obliga a cambiar de estrategia constantemente en lugar de depender de una configuración fija.
También destaca su enfoque en la cocina. La preparación de los platos no depende de la rapidez del jugador, sino de decisiones como el nivel de calor, la forma de cortar los ingredientes o cómo se remueve cada mezcla. Las criaturas tienen gustos y manías que no se explican de manera directa. De este modo, un mismo plato puede ser bien recibido o provocar una reacción negativa dependiendo de cómo se prepare. El aprendizaje se basa en la reacción del enemigo y en las consecuencias que deja cada decisión.
Cada partida presenta una criatura diferente con rasgos propios, niveles de apetito y comportamiento agresivo. Por lo tanto, el jugador debe observar sus respuestas y ajustar su planteamiento en función de la criatura que le toque en esa ocasión.
Antes de que lleguen las amenazas más serias, el juego permite elegir entre distintos caminos que muestran pistas sobre peligros futuros, eventos o cambios en el entorno. Estas rutas varían en dificultad y recompensa, lo que invita a planificar y asumir riesgos cuando conviene.
Finalmente, entre partidas se obtiene el llamado Oro del Monstruo, que sirve para desbloquear mejoras permanentes como nuevas cartas, opciones de cocina o interacciones más profundas con las criaturas. Al terminar cada intento el monstruo evalúa el desempeño mediante diálogos reactivos que reflejan el resultado obtenido.





