El RPG SacriFire prepara su llegada a PC y consolas este mismo año con una propuesta que apuesta por un sistema de combate novedoso, un elaborado pixel art y una banda sonora firmada por el legendario Motoi Sakuraba. En el centro de la historia se encuentra Ezekiel Ridan, un clérigo que atraviesa una crisis de fe mientras el mundo que ama se enfrenta a una guerra entre dioses y demonios. Desde ahí nace una aventura que mezcla fantasía, ciencia ficción y decisiones difíciles.
Un viaje entre combates, dilemas y dos mundos
El sistema de combate de SacriFire combina batallas por turnos con acciones en tiempo real, lo que permite crear un ritmo más dinámico y táctico. A lo largo de los enfrentamientos es posible luchar junto a distintos compañeros, elegir armas y encadenar ataques para formar combos cada vez más elaborados. Esta mezcla aporta una sensación de fluidez que anima a experimentar y a adaptarse a cada situación.
Visualmente el juego destaca por una puesta en escena que mezcla pixel art con gráficos en 3D. Gracias a ello consigue mantener el encanto retro de los clásicos mientras aprovecha efectos digitales modernos que aportan profundidad y movimiento. Además, los personajes están dibujados y animados a mano, algo que hace que encajen con naturalidad dentro de los escenarios tridimensionales.
La narrativa pone sobre la mesa dilemas morales que juegan con los tópicos habituales del rol y los llevan en ocasiones por caminos inesperados. El reparto de personajes resulta carismático y acompaña una trama en la que nunca queda claro qué ocurrirá a continuación. Esa incertidumbre cobra importancia al viajar entre la ciudad subterránea de Antioch y el remanso espiritual de Erebus, dos lugares que muestran un universo donde se cruzan de manera constante la fantasía y la ciencia ficción.
A todo lo anterior se suman mecánicas que permiten escoger disciplinas de combate, fabricar armas, resolver puzles y adentrarse en mazmorras llenas de secretos. Para terminar, SacriFire cuenta con una banda sonora compuesta por G4F junto al veterano Motoi Sakuraba y voces grabadas por Sound Cadence Studios, lo que aporta una presentación más cuidada y profesional.





