El estudio independiente Alloy Mushroom ha anunciado el lanzamiento de la demo de Super Alloy Crush en Steam, una primera toma de contacto con su intenso juego de peleas en dos dimensiones con estructura roguelike. Desde hoy, los jugadores pueden probar una experiencia centrada en la acción constante, los reflejos rápidos y el combate directo, tanto en solitario como acompañado en cooperativo local. El juego apuesta por un ritmo alto desde el primer minuto y presenta un universo propio que mezcla ciencia ficción, viajes espaciales y enfrentamientos sin descanso.
Un viaje espacial cargado de golpes y decisiones
La aventura comienza a bordo del Ranger, una nave espacial que sirve como punto de partida para recorrer distintos planetas en busca del legendario Planeta AE-38. Todos los personajes comparten ese objetivo, aunque el camino se encuentra lleno de enemigos y rivales que no pondrán las cosas fáciles. En este contexto entran en escena Muu y Kelly, dos Cazadores Cósmicos muy distintos entre sí que marcan el estilo de juego desde el primer combate y ofrecen formas opuestas de afrontar cada enfrentamiento.
Muu destaca por su combate cuerpo a cuerpo, usando garras de energía y movimientos ágiles que permiten lanzar a los enemigos por los aires y mantener cadenas de ataques continuos. Kelly, en cambio, combina armas de fuego con técnicas de artes marciales, lo que le permite controlar el campo de batalla con precisión y adaptarse mejor a situaciones más tácticas. Esta diferencia se nota en cada partida y anima a experimentar con ambos personajes para encontrar el estilo más cómodo.
La demo también deja ver los distintos modos de juego que formarán parte de la versión final, integrados dentro de una progresión que cambia en cada intento. El modo centrado en la historia permite avanzar por el planeta del tesoro mientras se descubren secretos y detalles del universo del juego. Otras opciones apuestan por partidas que empiezan desde cero, donde las mejoras y configuraciones cambian cada vez, y por desafíos pensados para poner a prueba la habilidad del jugador frente a combates especialmente exigentes.
Todo esto se apoya en un sistema de personalización amplio que permite modificar habilidades, técnicas y mejoras para crear estilos de combate muy distintos. A esto se suma el uso del entorno y de los elementos enemigos, con enfrentamientos contra jefes que exigen observar patrones, encontrar huecos y aprovechar cada error.





