El nuevo RPG de acción Kingdoms Return ya se encuentra disponible desde hoy en Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series y PC, marcando su llegada con una propuesta que combina combate, exploración y gestión. El título apuesta por ofrecer una experiencia accesible pero con suficientes opciones para quienes buscan profundidad, todo mientras plantea el objetivo de devolver un reino en ruinas a su antiguo esplendor.
Acción y estrategia en una misma aventura
La base de Kingdoms Return está en unir dos estilos de juego que se complementan constantemente y que marcan el ritmo de la partida desde el principio. Por un lado están las fases de aventura con desplazamiento lateral donde se exploran escenarios, se combate contra enemigos y se recogen materiales clave. Por otro lado, esos mismos recursos se utilizan después en la parte de gestión para reconstruir el reino, levantar edificios y mejorar las condiciones generales del territorio.
El progreso no obliga a seguir un único camino, lo que permite que cada jugador decida cómo quiere avanzar en su partida. Es posible centrarse más en la acción y mejorar a base de combates o dedicar más tiempo a la construcción y optimización del reino. Aun así, ambas partes están conectadas y avanzar en una termina beneficiando a la otra, creando una sensación de progreso constante que se mantiene durante toda la experiencia.
A medida que se construyen nuevos edificios y se amplía el reino, los personajes también se vuelven más fuertes y ganan nuevas opciones en combate. El juego permite elegir entre varias clases como Imperial, Hechicera, Alquimista o Zipangu, cada una con habilidades distintas que cambian la forma de afrontar los enfrentamientos. Además, se puede cambiar de personaje dentro del reino, lo que facilita probar diferentes estilos sin tener que empezar desde cero.
El mundo de Kingdoms Return apuesta por un entorno de fantasía que combina momentos tranquilos con desafíos más exigentes. Los jugadores recibirán misiones de los aldeanos, explorarán mazmorras y se enfrentarán a jefes que pondrán a prueba su progreso. Todo gira en torno a reconstruir el reino poco a poco mientras se avanza en la aventura, dejando margen para que cada uno gestione su partida a su manera.





