A La Fresca Studio ha presentado un nuevo tráiler gameplay de DETOUR, una aventura de conducción para un jugador ambientada en un misterioso mundo de ciencia ficción. El juego combina exploración, gestión de recursos y físicas muy marcadas en la conducción, dentro de un entorno abierto y solitario que pone el foco en la toma de decisiones mientras recorres un paisaje desolado. Por ahora, el título sigue en desarrollo para PC.
Un mundo controlado por The Machine
La historia de DETOUR nos sitúa en un futuro en el que la humanidad vive bajo tierra, dependiendo por completo de una entidad conocida como The Machine. Esta máquina lo controla prácticamente todo, mientras en la superficie quedan los trabajadores encargados de mantener la infraestructura que permite que el sistema siga funcionando. Tú encarnas a uno de esos conductores que se encargan de reparar piezas, transportar materiales y mantener en marcha un mundo que apenas entiendes del todo.
A medida que avanzas por la superficie, te vas encontrando con paisajes rurales abandonados y comunidades aisladas que sobreviven como pueden lejos del control directo de The Machine. En el camino empiezan a aparecer rumores, señales extrañas y conversaciones que apuntan a que quizá no todo es tan estable como parece, y que hay cosas que deberían haber permanecido ocultas. Esa sensación de duda constante es una parte clave de la experiencia.
El vehículo es el eje central de todo el gameplay, ya que no solo sirve para moverte, sino también para reparar estructuras, transportar recursos y resolver pequeños puzles ambientales. Todo lo que encuentras en el mundo puede recogerse físicamente y guardarse en la parte trasera del camión, lo que hace que la gestión del espacio y la carga sea parte directa del viaje, no algo secundario.
Además, cada mejora que aplicas al camión cambia tanto su rendimiento como su aspecto, haciendo que evolucione contigo a lo largo de la aventura. A medida que te alejas del alcance de The Machine, el juego te pone en una situación cada vez más incómoda: seguir cumpliendo órdenes o empezar a descubrir qué hay realmente más allá del sistema que lo controla todo.





