Nextale Games ha presentado nuevos detalles de Calame, un RPG táctico por turnos para un jugador que llegará a PC este otoño. El estudio también ha publicado una demo para que los jugadores puedan probar sus principales mecánicas antes del lanzamiento. La propuesta combina combates estratégicos de corte clásico con un sistema que permite modificar el propio campo de batalla, todo ello dentro de una historia marcada por decisiones que tendrán consecuencias tanto en la guerra como en el destino de sus protagonistas.
Una rebelión dividida y un campo de batalla en constante cambio
La historia nos traslada a Westalia, un reino sometido por el llamado Rey de la Luz. Frente a él surge una rebelión formada por dos grupos que necesitan colaborar para sobrevivir, aunque sus objetivos estén muy lejos de coincidir. Mientras Kenmare lucha por la libertad del pueblo, los Panthers quieren recuperar el trono. El jugador deberá liderar esta alianza tan frágil mientras intenta evitar que las diferencias internas terminen por romperla desde dentro.
En cuanto a la jugabilidad, Calame apuesta por los combates tácticos por cuadrículas que tantos seguidores tienen dentro del género. La colocación de las unidades, la orientación de los personajes y la combinación de habilidades serán aspectos fundamentales para superar los enfrentamientos. El juego ofrecerá distintas clases de combate, desde luchadores cuerpo a cuerpo hasta magos y personajes de apoyo, permitiendo crear grupos adaptados a cada situación.
Más allá de las batallas, el desarrollo de la aventura también girará alrededor de las decisiones del jugador. Las conversaciones, los eventos narrativos y las elecciones realizadas durante la campaña influirán en la evolución de la rebelión. Estas acciones no solo afectarán a la historia, sino también a las relaciones entre facciones y a las ventajas que podrá obtener el ejército durante la partida.
La principal novedad de Calame llega con la mecánica conocida como «Correction». Gracias a este sistema, los jugadores podrán alterar partes del escenario durante los combates y cambiar las condiciones de una batalla en pleno desarrollo. Esta posibilidad abre la puerta a nuevas estrategias y permite reaccionar ante situaciones complicadas de formas poco habituales dentro del género, convirtiendo el terreno en una herramienta tan importante como las propias unidades.





