El estudio indie Indifferent Penguin ha lanzado Tackle for Loss en PC, justo a tiempo para el Super Bowl. En esta aventura, los jugadores toman el control de un exjugador de fútbol americano cuya hija ha sido secuestrada por criminales peligrosos. Para rescatarla, deberán abrirse paso a través de enemigos y obstáculos en niveles llenos de acción y tensión, utilizando tanto la fuerza como la rapidez para sobrevivir.
Acción rápida y desafíos constantes
En Tackle for Loss, cada piso de los niveles representa un reto diferente. Los jugadores solo disponen de cuatro movimientos ofensivos por piso, lo que obliga a planificar cómo avanzar mientras enfrentan a matones, sicarios y enemigos con patrones variados. Cada personaje puede morir de un solo golpe, por lo que el riesgo está siempre presente y cualquier error puede obligar a reiniciar la misión. A pesar de esto, los reinicios son inmediatos, lo que permite aprender de cada intento y probar nuevas estrategias sin perder ritmo.
El combate se inspira directamente en el fútbol americano, utilizando reglas similares a las cuatro oportunidades de avanzar en el campo. Esto significa que los jugadores deben analizar el terreno, anticipar los movimientos de los enemigos y decidir cómo distribuir sus ataques para progresar. A lo largo de los niveles, los jugadores podrán combinar habilidades, moverse con rapidez y adaptarse a nuevas amenazas para maximizar sus posibilidades de éxito.
Cada piso de los edificios en Tackle for Loss funciona como un pequeño puzle de acción, donde la ubicación de los enemigos y el diseño de las habitaciones influyen en cómo se desarrolla la partida. Los jugadores pueden experimentar con diferentes rutas, enfrentarse a distintos tipos de enemigos y usar el entorno a su favor para abrirse paso. Esto mantiene la experiencia fresca y dinámica, incluso después de varios intentos.
El juego también destaca por su ritmo intenso y su mecánica de riesgo constante. Inspirado en títulos como Hotline Miami y Taken, Tackle for Loss combina combates rápidos con decisiones estratégicas, obligando a los jugadores a reaccionar rápido mientras gestionan sus limitados movimientos. La sensación de peligro y la necesidad de adaptación hacen que cada partida sea diferente, ofreciendo un desafío continuo para quienes buscan acción directa y entretenida.





