Electronic Arts ha anunciado el cierre de BioWare, el estudio canadiense responsable de algunas de las sagas de rol más reconocidas de la industria. Fundado en 1995, el equipo ha creado juegos que han marcado a varias generaciones de jugadores, como Baldur’s Gate, Star Wars Knights of the Old Republic, Dragon Age y Mass Effect. La decisión se enmarca en una reestructuración de EA que afectará a unos 400 empleados y que también contempla el abandono del desarrollo de la próxima entrega de Mass Effect, según la información facilitada.

El futuro de Mass Effect queda en el aire tras la reestructuración de EA
Durante más de tres décadas, BioWare se ganó un lugar destacado entre los estudios especializados en juegos de rol gracias a sus historias, sus personajes y las decisiones que permitían tomar a los jugadores. Sus primeros éxitos llegaron con Baldur’s Gate y Neverwinter Nights, antes de dar el salto a universos como el de Star Wars con Knights of the Old Republic. Más adelante, Dragon Age y Mass Effect consolidaron su reputación y se convirtieron en dos de sus franquicias más conocidas.
Electronic Arts ha justificado esta decisión como parte de un cambio de estrategia con el que pretende concentrar sus recursos en menos proyectos de gran presupuesto y dar prioridad a las franquicias con mayor potencial comercial. Esta reestructuración también afectará a las instalaciones del estudio en Edmonton, Canadá, y supondrá la pérdida de alrededor de 400 puestos de trabajo en toda la compañía. Según la información facilitada, unos 50 trabajadores de BioWare se verán afectados por los recortes.
Uno de los aspectos más preocupantes de este anuncio es la situación de la próxima entrega de Mass Effect, que llevaba años generando expectación entre los seguidores de la saga. El proyecto todavía se encontraba en una fase temprana de desarrollo y, con esta decisión, no hay planes anunciados para continuar con el juego en los términos previstos. BioWare también ha compartido un mensaje de agradecimiento a los jugadores que han acompañado al estudio durante todos estos años, recordando los mundos y personajes que sus equipos han creado. Su cierre supone el final de una trayectoria de más de 30 años y otro golpe para una industria que continúa afrontando despidos, cancelaciones y cambios en sus principales estudios.


