La nueva propuesta de los creadores de Battle Brothers ya se encuentra disponible en PC. MENACE apuesta por una combinación ambiciosa de rol táctico por turnos y estrategia militar, situando al jugador en un futuro lejano donde varios planetas reclaman ayuda frente a una amenaza que va mucho más allá de los conflictos habituales.
Un conflicto que empieza como rutina y acaba en crisis
La acción se desarrolla en el sistema Antaño, una frontera aislada y olvidada donde piratas, corporaciones sin escrúpulos y gobiernos debilitados luchan por el control. En un primer momento, el jugador asume el mando de un destacamento de marines a bordo del crucero de ataque Impetus RCT con la idea de restaurar el orden. Sin embargo, pronto queda claro que la misión esconde algo mucho más peligroso.
A medida que llegan llamadas de auxilio desde distintos planetas, las decisiones empiezan a tener peso real. Elegir a quién ayudar, cuándo intervenir y con qué recursos no solo afecta al desarrollo de cada operación, sino también a la relación con las facciones locales. Poco a poco, estas alianzas o enfrentamientos van moldeando el destino de todo el sistema.
Las operaciones no se limitan a una sola batalla. Cada una se divide en varias misiones conectadas entre sí, lo que obliga a valorar prioridades. En algunos casos, será necesario neutralizar defensas enemigas antes de avanzar. En otros, tal vez convenga arriesgarse y atacar directamente el objetivo para ganar apoyos clave entre la población local.

Combate, gestión y liderazgo bajo presión constante
El núcleo del juego está en sus batallas tácticas por turnos, donde el posicionamiento, la cobertura y el uso correcto del armamento resultan decisivos. El jugador puede desplegar infantería, tanques, caminantes y mechas, siempre teniendo en cuenta factores como el alcance efectivo de las armas, el tipo de enemigo y el entorno. Además, incluso los disparos fallidos pueden afectar a unidades cercanas, lo que convierte cada enfrentamiento en un ejercicio constante de adaptación.
Entre misiones, el Impetus RCT funciona como base de operaciones. Desde allí es posible mejorar instalaciones, preparar a las tropas y personalizar el crucero según el estilo de juego. Al no contar con el arsenal naval estándar, el equipamiento depende del mercado negro y del botín obtenido en combate, lo que obliga a aprovechar cada victoria para reforzar a los pelotones.
El factor humano también juega un papel clave. Los líderes de pelotón tienen personalidades propias, historias y conflictos internos. Sus éxitos refuerzan la moral, mientras que las derrotas dejan secuelas que afectan al rendimiento futuro. Como comandante, no solo diriges batallas, sino que también debes gestionar estas tensiones y decidir quién está listo para seguir luchando y quién necesita apartarse.
Gracias a la generación procedimental de misiones, mapas y personajes, cada partida de MENACE es diferente. Esta estructura garantiza campañas únicas y plantea un desafío constante, donde la planificación, la improvisación y la capacidad de liderazgo son esenciales para sobrevivir y hacer frente a una amenaza que no deja margen para el error.




