Headlight Studio ya trabaja en Rooted, una nueva propuesta de supervivencia que invita a explorar, construir y resistir en solitario o junto a otros jugadores. Ambientado en un futuro devastado, el juego plantea una lucha constante por seguir adelante en un entorno hostil que no deja de cambiar y que pondrá a prueba cada decisión que tomemos.
Un mundo marcado por el colapso y la adaptación
Rooted nos sitúa cerca del año 2100, después del colapso de la civilización provocado por una guerra bacteriológica global. Como uno de los pocos supervivientes, deberás moverte entre las ruinas del pasado mientras aprendes a convivir con un entorno impredecible. Con el paso del tiempo, la naturaleza ha reclamado parte del territorio, creando zonas relativamente seguras, aunque las áreas urbanas siguen siendo extremadamente peligrosas si no se cuenta con la protección adecuada.
A medida que avanzas, explorar se vuelve esencial. Ya sea solo o acompañado, tendrás que recolectar chatarra, rescatar objetos útiles y aprender a fabricar nuevas herramientas que mejoren tus condiciones de vida. Poco a poco, el campamento se convierte en tu refugio, un lugar que puedes levantar en el bosque, en pueblos abandonados o incluso en el corazón de la ciudad, siempre teniendo en cuenta los riesgos que te rodean.
Además, el juego ofrece una experiencia cooperativa flexible. Otros jugadores pueden unirse a tu partida en cualquier momento, lo que refuerza la sensación de supervivencia compartida. Sin embargo, esta colaboración exige cuidado, ya que el fuego amigo está presente y cualquier error puede tener consecuencias. La comunicación por voz integrada refuerza ese tono realista y tenso que define cada expedición.
Por otro lado, la construcción y la recuperación de objetos juegan un papel clave. Es posible reparar y reutilizar elementos de la antigua civilización, desde piezas mecánicas hasta ropa, aprendiendo nuevas recetas conforme se experimenta con los materiales. Así, el progreso no solo depende de explorar más lejos, sino también de entender mejor el mundo que quedó atrás.





