El estudio independiente Chaos Theory Games ha presentado Rusthaven, una aventura de gestión con tono relajado que llegará a PC en 2027. El juego propone algo distinto a la supervivencia clásica, ya que en lugar de centrarse en el peligro constante apuesta por reconstruir, ayudar y convivir. Los jugadores controlarán a Scoot, un robot capitán que despierta en una nave aérea junto a un grupo improvisado de compañeros, con la misión de recorrer el planeta y ofrecer una nueva oportunidad a quienes lo necesiten.
Explorar, reparar y convivir con una tripulación de robots
La historia comienza cuando Scoot despierta y descubre que su mejor amigo Bipp no puede repararse. A partir de ese momento toma el mando de la nave de rescate y empieza a viajar por un mundo verde que se recupera tras el colapso de la civilización humana. Durante la exploración aparecen robots abandonados entre ruinas y viejas instalaciones, y el jugador puede recogerlos, repararlos y darles un lugar dentro de la tripulación.
Cada nuevo compañero tiene personalidad propia, aficiones y recuerdos perdidos. Al ayudarles a recuperarlos se desbloquean habilidades útiles, nuevas interacciones y mejoras para la nave. Poco a poco la aeronave deja de ser solo un vehículo de búsqueda y se convierte en un espacio habitable, con habitaciones, sistemas ampliados y decoración personalizable que refleja a la familia que se forma a bordo.
La jugabilidad mezcla gestión y exploración tranquila. El jugador recoge recursos, reutiliza tecnología humana antigua y fabrica piezas para ampliar el barco. También organiza los espacios interiores y decide cómo se reparten las tareas, lo que influye directamente en el funcionamiento diario de la tripulación. Además, el progreso no solo se mide en mejoras mecánicas, también en las relaciones que se crean entre los robots.
El equipo responsable ya mostró una idea similar en su anterior juego, donde el progreso virtual ayudaba a iniciativas reales de conservación marina. Con Rusthaven continúan esa filosofía y proponen un futuro optimista donde cooperar importa más que competir. En lugar de luchar por sobrevivir, el objetivo consiste en cuidar a los demás, reconstruir comunidad y transformar una nave improvisada en un verdadero hogar volador.





