Cult of the Lamb, el exitoso simulador de cultos desarrollado por Massive Monster y publicado por Devolver Digital, amplía su universo con una expansión de gran escala. Bajo el nombre de Woolhaven, este nuevo contenido sumergirá a los jugadores en un entorno gélido y hostil llega hoy a PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC.
Un dios olvidado y el destino de los corderos
A partir de aquí, la historia arranca con una llamada inquietante que surge desde una montaña olvidada, empujando al jugador a reconstruir un rebaño perdido y a descubrir qué ocurrió con los corderos caídos. El viaje lleva a devolver las almas de Woolhaven a su lugar espiritual mientras se intenta restaurar el poder de Yngya, un antiguo dios de los corderos que ha quedado en el olvido. Sin embargo, cada paso hacia la redención provoca que la montaña se corrompa aún más, lo que pone en peligro a todas las Tierras de la Antigua Fe y obliga a asumir las consecuencias de cada decisión.
Además, el clima se convierte en un enemigo constante que no da margen al error, con ventiscas y temperaturas bajo cero que afectan directamente al bienestar de los seguidores. Para sobrevivir, el culto debe construir nuevas estructuras pensadas para resistir el frío y evitar la escasez de comida, manteniendo el equilibrio entre fe y recursos. La expansión también introduce la ganadería en la base, permitiendo criar animales que aportan lana, calor y alimento, y que pueden ser cuidados y utilizados por los fieles como parte de su rutina diaria.
Por otro lado, Woolhaven abre las puertas a un nuevo reino castigado por tormentas y habitado por criaturas corrompidas, donde esperan dos grandes mazmorras llenas de desafíos y recuerdos de un pasado que se niega a desaparecer. Estas zonas combinan combate, exploración y narrativa, reforzando la sensación de peligro constante y cerrando una expansión que busca poner a prueba la resistencia del culto y la determinación del jugador en un mundo cada vez más hostil.





