El primer gameplay de Alkahest presenta un viaje a cuevas oscuras y ruinas abandonadas que ahora están controladas por goblins. La exploración lleva a situaciones de tensión constante donde cada enfrentamiento se siente cercano y directo. El combate apuesta por un enfoque físico con golpes, patadas y remates que encadenan acciones rápidas. Todo ocurre en escenarios que reaccionan a lo que pasa en cada pelea, creando situaciones caóticas pero controladas.
El reino de Kadanor y la alquimia como base del juego
El mundo de Alkahest se desarrolla en el reino de Kadanor, un territorio marcado por la inestabilidad entre sus casas principales. La historia sigue a un personaje que no es un héroe, ya que es el hijo menor de un señor sin gran importancia. Su situación lo empuja a investigar incursiones de goblins en la frontera como una forma de ganarse un lugar en el mundo. El viaje incluye castillos, bosques y pueblos donde las decisiones influyen en el desarrollo de la aventura.
El combate se centra en la combinación de ataques cuerpo a cuerpo y el uso del entorno como herramienta principal. Los escenarios permiten lanzar enemigos contra objetos, usar elementos del terreno y aprovechar cada situación de forma creativa. Las armas, las reliquias y otros recursos amplían las opciones durante los enfrentamientos más intensos. Todo está diseñado para que cada combate se sienta dinámico y diferente.
La alquimia sustituye a la magia tradicional y se convierte en una parte clave de la experiencia de juego. El sistema permite seguir recetas o experimentar con distintos ingredientes para obtener resultados variados. Estas mezclas pueden usarse en combate, aplicarse a armas o incluso generar efectos inesperados en diferentes situaciones. La libertad en el uso de la alquimia abre muchas posibilidades tanto en la exploración como en la acción.





