Jonathan Brassaud está desarrollando Soverain An Eternal Legend, un RPG táctico por turnos que combina estrategia, drama político y una historia centrada en una familia marcada por el conflicto. El juego propone al jugador formar su propio ejército, gestionar relaciones entre personajes y participar en batallas dentro de un mundo de fantasía con estética pixel art. Además, el proyecto tiene previsto iniciar pronto su campaña de financiación en Kickstarter para seguir avanzando en su desarrollo.
Un mundo dividido con una historia de poder
La historia nos lleva a un mundo donde hace miles de años los Bohmaj, seres que venían del cielo, convivían con los Selcans, que eran los habitantes de la tierra. Todo cambió tras un gran cataclismo que eliminó la separación entre ambos mundos y dejó una relación rota entre las dos razas. Con el paso del tiempo, la confianza desapareció y lo que quedó fue una mezcla de tensión y guerras, aunque ahora el continente vive una paz bastante frágil controlada por familias muy poderosas.
Todo arranca cuando Samon Lenastie, señor de Eracline, aparece muerto mientras dormía. Este hecho rompe el equilibrio que había en la región y hace que todo empiece a moverse de nuevo. Su hijo menor, Conor, decide ponerse en marcha para encontrar a su hermano mayor, que lleva años desaparecido, con la idea de que vuelva para reclamar el trono. Pero ese viaje no es solo una búsqueda familiar, sino el inicio de un conflicto mucho más grande que afecta a varios reinos.

Combates tácticos apasionantes
En el combate, el juego apuesta por un sistema táctico por turnos donde lo importante es pensar bien cada movimiento. Antes de luchar tienes que preparar a tu grupo, mejorar habilidades, elegir clases y equipar a cada personaje según lo que necesites. No se trata solo de pelear bien, también importa mucho cómo has construido tu equipo antes de entrar en batalla, porque eso marca la diferencia en el resultado.
Las relaciones entre personajes también tienen bastante peso dentro del juego. No es solo juntar unidades y ya está, sino que los vínculos entre ellos influyen en la moral del grupo y pueden cambiar cómo se desarrollan los combates. Esto hace que cuidar a tu equipo y cómo interactúan entre sí sea tan importante como la estrategia en sí.
A nivel visual, el juego apuesta por un estilo pixel art muy trabajado con animaciones hechas a mano que le dan bastante vida a todo lo que pasa en pantalla. Además, habrá combates contra enemigos gigantes que obligan a cambiar la forma de jugar y pensar bien cada paso. Son batallas que no se resuelven fácil y que te piden planificación si quieres salir adelante.



