El universo de Guild Wars sigue creciendo con el anuncio de Mistbound, un nuevo juego de cartas digital gratuito. El proyecto cuenta con licencia oficial de ArenaNet, está desarrollado por NC y se publicará a nivel global a través de bilibili. Se trata de la primera vez que la saga da el salto al formato de juego de cartas coleccionables, apostando por una propuesta que mezcla estrategia y el mundo clásico de la franquicia. La idea es mantener su identidad mientras se adapta a un tipo de juego completamente diferente.
Un juego de cartas donde el movimiento lo cambia todo
Mistbound no se juega como un CCG tradicional, ya que aquí las cartas se colocan en una rejilla táctica de cinco por tres casillas y pueden moverse durante la partida. El jugador toma el papel de comandante y va colocando sus unidades mientras las reposiciona turno a turno según lo que haga el rival. Esto hace que cada partida sea mucho más dinámica y menos predecible que en otros juegos del género. La posición en el tablero se vuelve casi tan importante como las propias cartas.
El juego añade mecánicas como empujar enemigos, atraer unidades o buscar flancos, lo que hace que el control del espacio sea clave en cada enfrentamiento. Los comandantes también participan activamente en la batalla, así que no se quedan solo como una figura de apoyo desde la distancia. Esto ayuda a que las partidas tengan más ritmo y que el jugador esté siempre tomando decisiones importantes. A la vez, el sistema está pensado para que se pueda aprender sin demasiadas complicaciones.
Los personajes más conocidos del universo de Guild Wars vuelven aquí como comandantes jugables, cada uno con sus propias habilidades y estilo de juego. Además, se pueden combinar con profesiones inspiradas en las clases de Guild Wars 2, lo que abre muchas posibilidades a la hora de crear estrategias y mazos. Esa mezcla entre personajes y clases hace que cada jugador pueda probar estilos muy diferentes. La idea es que haya bastante libertad para experimentar sin perder la esencia de la saga.
En lo visual y sonoro, el juego mantiene el estilo característico de la franquicia, pero adaptado a un formato más centrado en el tablero de cartas. Los personajes y escenarios recuperan esa identidad reconocible, aunque con un enfoque más actual y pensado para el juego digital. La música y la parte artística también buscan mantener ese vínculo con la saga original, pero dándole un aire nuevo. Todo está orientado a que tanto los fans antiguos como los nuevos jugadores se sientan cómodos desde el primer momento.





