Jagex ha anunciado que RuneScape: Dragonwilds, su juego de supervivencia y creación en mundo abierto, llegará a PlayStation 5 más adelante este año y estará disponible desde el lanzamiento para los suscriptores de PlayStation Plus Extra y Premium, marcando un paso muy importante para la franquicia ya que será la primera vez en sus 25 años de historia que un título de RuneScape se estrena en consolas.
Un nuevo paso para RuneScape fuera del MMO clásico
El lanzamiento de Dragonwilds supone un giro interesante dentro de la saga, ya que se trata de una experiencia totalmente independiente del MMO original, pensada desde cero como un juego de supervivencia en mundo abierto. En lugar de seguir la fórmula tradicional, aquí los jugadores se adentran en el continente de Ashenfall, un nuevo mundo lleno de regiones variadas, criaturas peligrosas y una fuerte presencia de magia que afecta directamente a cómo se juega y se explora.
En este nuevo entorno, la idea es que el jugador no solo complete misiones o suba habilidades, sino que realmente tenga que sobrevivir mientras se adapta a un mundo hostil. Hay dragones, facciones enemigas como los Black Knights o criaturas como los Zogres, y todo está pensado para que la exploración y el combate vayan de la mano con la progresión del personaje, manteniendo ese ADN clásico de RuneScape pero llevado a un formato distinto.
Uno de los puntos más llamativos es el uso de la magia dentro del gameplay, que no se limita al combate, sino que también sirve como herramienta de supervivencia. Se pueden hacer cosas como invocar herramientas espectrales para recolectar recursos al instante, alterar el entorno o incluso usar habilidades bastante creativas para moverse o defenderse, lo que hace que cada partida tenga un ritmo muy dinámico y con bastante libertad de acción.





