The Legend of Zelda Ocarina of Time llegará a Nintendo Switch 2 el 5 de noviembre de 2026, tanto en formato físico como digital. El regreso de uno de los títulos más importantes de la historia de Nintendo se perfila como uno de los grandes lanzamientos del año, especialmente por la expectación que despierta volver a recorrer Hyrule con una versión reconstruida del clásico de Nintendo 64. Nintendo ha renovado los gráficos, la banda sonora y varias mecánicas, además de incorporar escenas dobladas al español y nuevos diálogos.

l regreso de una aventura que marcó a toda una generación
Publicado originalmente en 1998, Ocarina of Time marcó un antes y un después en la saga gracias a su salto a las tres dimensiones, sus mazmorras, sus puzles y una aventura que llevaba a Link a recorrer Hyrule a través de dos épocas diferentes. Su influencia sigue presente en el diseño de muchos juegos de aventuras, por lo que esta nueva versión tiene ante sí el reto de recuperar una experiencia muy querida y acercarla a una nueva generación de jugadores.
Nintendo ha apostado por una reconstrucción visual que conserva el estilo fantástico del original, pero actualiza los personajes, los escenarios y los efectos. El primer gameplay ha mostrado lugares tan reconocibles como el Bosque Kokiri y la Ciudadela del Castillo. La compañía también ha confirmado cinemáticas dobladas íntegramente al español, nuevas líneas de diálogo y una banda sonora renovada, además de ajustes en los controles y las mecánicas para adaptar la aventura a Nintendo Switch 2.
La fecha de lanzamiento está cada vez más cerca y las expectativas son elevadas. El juego llegará a las tiendas por 69,99 euros en formato físico y a la Nintendo eShop por 59,99 euros en digital. Nintendo quiere mantener la esencia de una aventura que muchos consideran uno de los mejores videojuegos de todos los tiempos, al mismo tiempo que actualiza su presentación para el público actual. Si consigue estar a la altura de su legado, Ocarina of Time tiene argumentos para convertirse en uno de los nombres propios de 2026.





