Yogscast Games y Tech Turtles han anunciado The Subminer, un nuevo juego de exploración y supervivencia que ya se puede añadir a la lista de deseados en Steam. El título propone una aventura ambientada en un planeta alienígena, donde una base de investigación ha quedado destruida tras un accidente y no hay rastro de la tripulación. En ese contexto, el jugador asume el papel de un bio androide creado para trabajar en las profundidades, que se convierte en la única opción para investigar lo ocurrido. La propuesta combina exploración, recolección de recursos y una sensación constante de peligro a medida que se desciende.
Un descenso cada vez más peligroso donde cada decisión importa
La base del juego está en bajar con el submarino a distintas capas del océano, donde cada nivel es más oscuro, más estrecho y más complicado que el anterior. No se trata solo de avanzar sin pensar, porque cada salida implica decidir cuánto arriesgar antes de volver a la superficie con lo conseguido. Durante esas inmersiones hay que minar recursos, esquivar criaturas y adaptarse a lo que vaya apareciendo en el entorno. Esa sensación de ir un poco más lejos en cada intento es lo que marca el ritmo del juego.
El mundo cambia en cada partida, así que no hay rutas fijas ni zonas que se repitan tal cual. Además, el terreno se puede romper, lo que permite abrir caminos o meterse en zonas que pueden ser útiles o un problema si no calculas bien. A esto se suman criaturas que están escondidas o aparecen cuando menos te lo esperas, lo que obliga a estar atento en todo momento. No todo se resuelve luchando, muchas veces es mejor evitar problemas y seguir avanzando.
También hay momentos en los que puedes salir del submarino y explorar directamente con traje, algo que sirve para acceder a zonas más concretas. Eso sí, hacerlo implica asumir más riesgo, porque estás mucho más expuesto. Durante la partida también puedes encontrar personajes, pequeñas misiones o elementos que ayudan a mejorar tu base en la superficie. Esa parte hace que cada intento tenga algo de progreso, incluso si no consigues llegar muy lejos.



