Thick as Thieves ya está disponible en PC y próximamente llegará a PlayStation 5 y Xbox Series ofreciendo nueva propuesta dentro del género de acción y sigilo, centrada en el robo y la infiltración en entornos urbanos. El juego traslada al jugador a la ciudad escocesa alternativa de Kilcairn, un escenario con identidad propia ambientado en los años 1910, donde la magia y la tecnología comienzan a coexistir de forma inestable, dando lugar a un mundo tenso y cambiante que influye directamente en la jugabilidad y en el desarrollo de las misiones.
Atracos, sigilo y planificación en las calles de Kilcairn
Thick as Thieves sitúa al jugador en el Gremio de los Ladrones, donde cada misión consiste en ejecutar robos en lugares muy protegidos de Kilcairn. La ciudad funciona como un entorno lleno de rutas alternativas, zonas vigiladas y oportunidades que cambian según cada situación. El objetivo es conseguir reliquias valiosas mientras se descubren secretos escondidos en distintos puntos de interés. Cada atraco se plantea como una misión corta que puede resolverse de varias formas. La planificación y la observación son claves para avanzar sin ser detectado.
El juego ofrece la posibilidad de elegir entre dos personajes con habilidades diferentes que afectan directamente a la forma de jugar. El sigilo es el eje principal y obliga a moverse con cuidado aprovechando sombras y distracciones. Los escenarios pueden variar según la dificultad, cambiando la colocación de guardias y sistemas de seguridad. Esto hace que cada repetición de una misión no sea igual a la anterior. La experiencia está pensada para ofrecer variedad constante.
El jugador dispone de herramientas para superar obstáculos durante los robos y adaptarse a cada situación. Se pueden usar dispositivos para desactivar sistemas, crear distracciones o abrir nuevas rutas. También hay habilidades especiales que permiten resolver problemas de forma creativa durante la infiltración. Estas opciones amplían las formas de abordar cada misión. El juego fomenta la experimentación en cada intento.
Las misiones forman parte de una campaña de varias horas que puede repetirse tantas veces como se quiera. Kilcairn ofrece distintos escenarios de alto nivel de seguridad donde cada decisión importa. El jugador puede moverse por calles, tejados y accesos alternativos para completar los objetivos. Tanto en solitario como en cooperativo, cada atraco cambia según las elecciones del equipo. Thick as Thieves apuesta por un sistema de sigilo dinámico centrado en la libertad de acción.





