MicroProse ha presentado Throttle Trace, un juego de conducción que busca darle una vuelta bastante curiosa al género. Desarrollado por Unordered Games, este título propone una forma distinta de competir, dejando de lado lo habitual para centrarse en algo mucho más directo. La idea es sencilla a primera vista, pero esconde bastante más de lo que parece cuando te metes en carrera.
Un sistema diferente que cambia por completo cómo se compite
Para empezar, Throttle Trace elimina por completo la dirección y se centra únicamente en acelerar y frenar. Puede sonar raro al principio, pero precisamente ahí está la gracia, ya que cada curva depende totalmente del timing y de cómo gestiones la velocidad. Por eso, el jugador tiene que leer bien la pista, anticiparse y tomar decisiones rápidas, porque cualquier error se nota al instante y puede arruinar una vuelta.
Además, debajo de este sistema tan simple en apariencia hay una simulación bastante completa. Factores como el desgaste de los neumáticos, la temperatura o el combustible influyen en cada carrera, así que no todo es pisar el acelerador sin pensar. De hecho, saber cuándo apretar y cuándo conservar puede marcar la diferencia entre ganar o quedarse atrás, lo que le da bastante profundidad al conjunto.
Por otro lado, la inteligencia artificial también juega un papel importante, ya que los rivales tienen comportamientos propios y reaccionan de forma distinta en pista. Esto hace que las carreras sean menos predecibles y más intensas, sobre todo cuando vas en grupo y cualquier decisión cuenta. A eso se suma un modo carrera donde progresas poco a poco, mejoras tu reputación y vas abriendo nuevas oportunidades según tu rendimiento.





