Tokyo Scramble ya está disponible en Nintendo Switch 2 y propone una experiencia de acción, puzles y supervivencia ambientada bajo la ciudad de Tokio. El juego nos sitúa en una situación límite desde el primer momento y pone el foco en la observación, la toma de decisiones rápidas y la gestión del peligro constante.
Escapar de un mundo hostil lleno de criaturas
La historia comienza cuando Anne, una estudiante de 18 años, se dirige a ver a sus amigos. Sin previo aviso, el vagón de metro en el que viaja cae por una enorme grieta y despierta en un lugar completamente desconocido. Bajo la ciudad existe un mundo oculto habitado por criaturas feroces que evolucionaron a partir de dinosaurios, a los que ella llama zinos. Atrapada en su territorio, cualquier error puede ser fatal.
Anne deberá abrirse paso por un laberinto de cavernas subterráneas donde la norma es sobrevivir o desaparecer. El sigilo es fundamental porque cualquier ruido puede delatar su posición. El jugador tendrá que estudiar a cada enemigo, detectar sus patrones de comportamiento y esperar el momento adecuado para avanzar. Bajar la guardia un instante significa perder la partida.
Aunque el sistema de control es accesible, la dificultad se basa en la tensión constante. El objetivo no es derrotar a todos los enemigos, sino evitar el enfrentamiento siempre que sea posible. La luz que llega desde la superficie marca la meta final, y para alcanzarla será necesario huir, distraer a las criaturas y encontrar rutas seguras mientras el entorno cambia continuamente.
Cuenta además con Diana, su reloj inteligente. Este dispositivo permite interactuar con el entorno usando aplicaciones capaces de activar máquinas expendedoras, semáforos, grúas o atracciones. Con ello se pueden crear distracciones, tender trampas o preparar escapatorias. Sin embargo la batería es limitada y obliga a usar cada herramienta con cabeza para no quedarse sin recursos en un momento crítico.
La aventura lleva a Anne por múltiples escenarios. Hay abismos atravesados por vigas de acero donde mantener el equilibrio es vital, cavernas cubiertas por niebla donde hay que guiarse por el oído y una zona extraña que mezcla un parque de atracciones moderno con edificios japoneses antiguos. En todos ellos aparecen zinos con habilidades distintas, cada vez más peligrosos.


