Kasur Games y CobraTekku Games han confirmado que Verho – Curse of Faces estará disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch a partir del próximo 30 de julio. El RPG de fantasía oscura, que ya ha logrado una acogida muy positiva entre los jugadores de Steam, debutará en consolas acompañado de una actualización gratuita que añadirá nuevos contenidos y desafíos para todos los usuarios.
Un viaje por un mundo marcado por una extraña maldición
En Verho – Curse of Faces viajarás hasta Yariv, un mundo donde nadie puede mostrar su rostro porque hacerlo supone una muerte inmediata. Sus habitantes viven protegidos por máscaras que, además de ocultar su identidad, también les conceden diferentes habilidades. A medida que avances tendrás que recorrer peligrosas mazmorras, descubrir qué provocó esta maldición y conocer a personajes que también arrastran sus propios secretos y problemas. Todo ello mientras intentas sobrevivir en un lugar donde cualquier paso puede convertirse en una amenaza.
Las máscaras actúan como clases de personaje, pero el juego no obliga a seguir un estilo concreto durante toda la aventura. Puedes especializarte en el combate cuerpo a cuerpo, apostar por la magia o crear una combinación de habilidades que se adapte a tu forma de jugar. El sistema de progresión permite cambiar de enfoque en cualquier momento, lo que ofrece bastante libertad para experimentar con armas, hechizos y distintas estrategias sin tener que empezar una nueva partida.
La exploración también tiene un peso importante. Yariv está repleto de caminos secundarios, personajes con historias propias, misiones opcionales y desafíos escondidos que invitan a desviarse del camino principal. Cada rincón puede esconder una recompensa o una nueva pista sobre el origen de la maldición, por lo que merece la pena investigar cada zona con calma antes de continuar avanzando.
En el apartado visual, Verho – Curse of Faces apuesta por una estética inspirada en los juegos de la primera PlayStation. Sus modelos poligonales y las texturas de baja resolución buscan recrear el aspecto de los RPG de finales de los noventa, algo que encaja muy bien con la ambientación oscura del juego. El resultado recuerda a clásicos como King’s Field y aporta una personalidad muy marcada a esta aventura de fantasía.





