Allá por 2022, la desarrolladora española WildSphere nos sorprendía con Oxide Room 104, un juego body-horror con un lore profundo y una jugabilidad con tintes de escape room. Para esta segunda parte, Oxide Room 208, dejamos atrás a Matt, su anterior protagonista, para centrarnos en ocho supervivientes que llegan al Night Soul Motel para poner a prueba sus habilidades, templanza e incluso moral. ¿Estás listo para reencontrarte con Doc?

Fecha de salida: 25 de julio de 2025 (digital) | 12 de diciembre de 2025 (físico)
Desarrolladora: WildSphere
Distribuidora: Tesura Games
Plataformas disponibles: PC, PlayStation 5, Xbox Series X|S
Textos: Español
Voces: Español, Inglés
Plataforma analizada: PlayStation 5
Historia: Oxide sigue en activo, y ahora vuelve más vivo que nunca
En primer lugar, me gustaría mencionar que Oxide Room 208, debido a su lore tan desarrollado, se disfruta plenamente al haber experimentado los horrores de su primera parte. En caso contrario, es bastante probable que haya detalles y cuestiones que no termines de entender (e incluso habiéndolo jugado, si no lo has refrescado antes de abrir la puerta 208, podría sucederte).
Como era de esperar, y siendo ya un icono de la saga, volvemos a encontrarnos con Doc, el villano de la primera parte, que repite papel en esta más reciente. Para la ocasión, el malo malísimo del juego cuenta con ocho infelices a los que torturar en su macabro experimento: Oxide. Cada personaje contará con una historia propia que les ha conducido hasta el Night Soul Motel, un lugar al que nunca jamás querrías ir de vacaciones. Allí, Doc les pondrá a prueba como nunca antes, y tendrán que encontrar la puerta de la habitación 208 para enfrentarse a él y… ¿escapar?

En tus manos queda lo que les ocurra a Josh, Katherine, Carlos, Regi, Rotten, Sinkope, Samael y Alicia. ¿Merecen realmente estar allí? ¿Son víctimas o, por el contrario, son cómplices en una cadena forjada del horror y la desesperación? Cada uno de ellos comenzará de una forma ligeramente diferente su partida, pero de eso ya hablaremos más adelante.
Oxide Room 208, sin duda, repite su fórmula turbia y brutal, y lo hace sin temor a ser políticamente incorrecto. ¿Te atreves a entrar al motel Night Soul? ¿Crees que tienes lo que hay que tener para descubrir toda la verdad que se oculta en sus paredes raídas por el tiempo y la brutalidad? Toc, toc…
Jugabilidad: Un escape room que pierde un poco de su esencia original
Bienvenido al Night Soul Motel. Encarnarás a uno de los ocho personajes jugables que Oxide Room 208 nos ofrece. ¿Tu objetivo? Encontrar la habitación 208 y enfrentarte a Doc de una vez por todas. Pero en el proceso te tocará pelear contra diversas criaturas, buscar llaves que te abran camino, resolver puzles y redescubrir una historia de lo más turbia gracias a interacciones y documentos que encontrarás repartidos por todo el mapa mediante ordenadores. Con una propuesta menos «escape» que la anterior pero las mismas ganas de poner el motel patas arriba, se abren las puertas al caos.

8 formas de ver el mundo
En Oxide Room 208, el plantel de personajes asciende a ocho, pero hay un noveno que desbloquearemos una vez hayamos terminado la partida con todos los demás. Desde el primer momento podremos jugar como Josh, Katherine, Carlos, Regi, Rotten, Sinkope, Samael y Alicia; por último, un tal Marcus se unirá a la fiesta.
Cabe destacar que casi la mitad de personajes están inspirados en personas reales, al margen de que todos ellos hayan sido interpretados por actores. Carlos es el vocalista del grupo de rock español Sôber, mientras que Sinkope y Rotten son youtubers especializados en terror; por último, Samael está inspirado en ANBR music. Si bien es un buen detalle, consideramos que un plantel tan amplio hace perder el foco en personajes más canon, como Josh, Katherine o incluso Regi, que están más íntimamente relacionados con la trama que el resto.


¿Con quién jugar?
Al abrir el menú de selección de personaje, se nos explicará la historia de cada uno de ellos, concretamente qué les hizo terminar cautivos en los dominios de Doc. Como añadido, dispondrán de diferentes estadísticas: fuerza, agilidad, resistencia, agresividad y estabilidad emocional. Por desgracia, algunas de ellas parecen ser simplemente anecdóticas, y las que sí se notan más en el gameplay tampoco son decisivas. Es por ello que te aconsejamos comenzar por orden para conocer más a fondo el lore, y que los personajes que creemos más secundarios vayan complementando la información ofrecida por los primeros.
Algo que nos ha gustado bastante es que el inicio de partida no es siempre igual, y es que cada personaje comienza en un lugar y condiciones diferentes (aunque algunas se parezcan). Tampoco es idéntico el camino que recorren, ni los eventos que se encontrarán en el proceso. Si estás atento, incluso podrías toparte con referencias de unos personajes a otros, o incluso a alguno de ellos en carne y hueso. Pero eso dejaremos que lo descubras por ti mismo.

Un combate peculiar
Aquí nos encontramos la primera piedra en el camino, y es que el sistema de combate, por desgracia, resulta un tanto tosco y repetitivo. Durante la partida nos enfrentamos a numerosos enemigos, y es por ello que combatir debería ser satisfactorio, ya que es algo que haremos de forma constante, pero no es así. Nuestro personaje tiene tres formas de atacar: a patadas, a puñetazos/con un arma a melé o con un arma de fuego.
Las patadas resultan útiles para combinar y agilizar el ataque base del arma a melé, pero no hacen demasiado daño. En cuanto a las armas cuerpo a cuerpo, se deterioran bastante rápido, pero de tres golpes podremos tumbar a los enemigos más básicos y frecuentes. Por suerte, encontraremos muchas armas variadas con las que sustituir la que llevemos equipada. Las de fuego, sin embargo, no se desgastan, pero sí usan munición, con lo cual a menudo las utilizaremos más bien poco ante la duda de si más adelante podríamos necesitarlas.


Nuestro inventario ofensivo se compondrá de tan solo dos ranuras: arma a melé y arma de fuego. No podremos guardar dos a melé en caso de no llevar a distancia, lo cual no habría estado mal, pero debido a la dificultad poco exigente del título, no supondrá un problema mayor tener que abrirnos paso a puñetazos hasta encontrar algo más robusto con lo que atizar a nuestros enemigos.
La muerte no siempre es el final
¿Y si se nos complica? Bueno, morir tiene consecuencias, y es algo a lo que Oxide Room 104 ya nos acostumbró en su momento. Al caer en combate, aparecemos en una estancia sangrienta convertidos en una de esas criaturas a las que nos enfrentamos durante el juego. Tendremos que atravesarla para así alcanzar y abrir la puerta 208 antes de que termine el tiempo. Con cada muerte, aparecerán más enemigos que nos dificulten la llegada, y si no lo conseguimos… bueno, tal vez haya consecuencias.

Apartado técnico
Oxide Room 208 es un título que en PlayStation 5 ha cumplido bastante bien en cuanto al rendimiento. No hemos sufrido grandes bugs ni caídas importantes de frames. Sí que es cierto que quienes vayan a por el platino se encontrarán con una mayor frustración: muchos de los logros se completan sin que hagamos lo que realmente requieren para ello. Desconocemos si hay alguno que, por el contrario, no se puede completar, pero lo que está claro es que algo no funciona bien en ese aspecto. En vista de lo extendida que está la comunidad de trophy hunters, nos parecía importante mencionarlo.
Por otro lado, los controles son sencillos e intuitivos, aunque como mencionamos anteriormente, se queden un poco cortos en los momentos de combate. En este tipo de escenas también nos ha mermado un poco la experiencia el comportamiento de la cámara, y es que al golpear a los enemigos y adelantarse el personaje, es bastante complicado mantener la cámara centrada para continuar atacando. Resulta frustrante y hace que no podamos disfrutar tanto de ese apartado tan presente en el juego.
Apartado gráfico y artístico
Para este título, WildSphere ha dado un golpe en la mesa y ha introducido Unreal Engine 5, así como la captura de movimiento y el escaneo facial partiendo de personas reales. Es por ello que hay un salto tan grande entre la primera entrega y la segunda. Sin embargo, sentimos que el estilo aún está por pulir. Algunas texturas son mejorables y, aunque tienen un buen punto de partida, las expresiones podrían ser más naturales.


El mapa es laberíntico y visceral, lo cual le va como anillo al dedo a Oxide Room 208. Todo lo que vemos es parte del experimento de Oxide, no es exactamente el Night Soul Motel que recordamos de la primera parte (aunque mantiene la estética y algún que otro escenario ya conocido, o como mínimo parecido a las que nos marcaron de su predecesor). Nos ha gustado mucho la forma en la que se nos introduce a esta historia de pesadilla, porque literalmente es lo que parece: una pesadilla, grotesca e inverosímil, con criaturas asquerosas y escenarios sangrientos y desagradables.
Fatiga visual
Desgraciadamente, algo que no nos ha convencido tanto es el tema de las luces y las sombras. Hay partes del juego muy oscuras, hasta el punto de que no vemos por dónde vamos. Nuestro personaje lleva linterna que podemos activar o apagar (aunque no se nos ocurre por qué alguien decidiría desconectarla), pero al movernos, la luz oscila y en ocasiones marea más que ayudar, además de ser bastante tenue. Por el contrario, nos encontramos también con imágenes muy claras, flashes repentinos (como los que aparecen al pausar el juego)…, y todo ello habiéndose acostumbrado nuestra vista a la oscuridad que se presenta en la mayor parte del título. Estos cambios tan bruscos, así como la forma en la que a veces hay que forzar la vista para saber por dónde ir, provocan una molesta fatiga visual. Al menos en lo personal, puesto que soy una persona que sufre bastante con los cambios de luz, me ha parecido un punto negativo.

Apartado sonoro
El apartado sonoro, en conjunto, está muy bien conseguido. Los efectos son bastante realistas e inmersivos, algo importante especialmente en un juego de terror en el que el entorno comunica tanto. En este caso, TodoJingles repite como voz en español de Doc, y nos encanta el alma que le pone a un personaje irónicamente desalmado. Oxide Room 208 cuenta también con doblaje en inglés, aunque nosotros lo hemos disfrutado mucho más en nuestra lengua, por supuesto.
En cuanto a la música, WildSphere ha unido fuerzas con ANBR music y Sôber, y no solo para incluirlos como personajes jugables, sino para poner banda sonora a su terrorífico título. La música en Oxide es sutil, en cualquier caso, y creemos que es como debe ser. En ocasiones nada puede dar más miedo que el silencio, y en esta entrega eligen meticulosamente cuándo usar cada recurso.
Edición física de Oxide Room 208
Las puertas del motel se abren de nuevo, y qué mejor forma de hacerlo que con una edición física. Tesura Games ha sido el responsable de que Oxide Room 208 vea la luz en dicho formato (solo para PlayStation 5), y lo ha hecho posible en dos ediciones distintas.
La primera y más económica es la edición estándar, que incluye la segunda entrega en formato físico y la primera en formato digital. Y es que, como os decíamos más arriba, os recomendamos encarecidamente jugar antes a la primera parte para disfrutar de la experiencia al 100%; ahora ya no tenéis ninguna excusa para no hacerlo.
Por otro lado, la edición más ambiciosa es la coleccionista, por supuesto. Esta incluye Oxide Room 208 en disco, Oxide Room 104 en digital, dos discos con la banda sonora original y el making of del juego, un diorama acrílico de Doc, un libro de arte y una caja coleccionista.


Conclusión
Oxide Room 208 es una segunda parte muy digna, pero con luces y sombras. Tener la oportunidad de revivir la pesadilla con ocho (o nueve) personajes distintos, con historias variadas y personalidades tan dispares, es un acierto. Sin embargo, a medio camino te preguntas si realmente hacer cuatro runs más merecerá la pena. La respuesta corta es «sí», pero no es suficiente para sortear el hándicap que resulta recorrer una y otra vez las celdas y pasillos construidos en Oxide. Dicho de otro modo: se hace repetitivo, y es una lástima, porque realmente merece la pena jugarlo de principio a fin.
Oxide Room 208 no es un juego de terror en el que pases miedo, sino un título body-horror en el que querrás descubrir todos los entresijos que convierten su mundo en algo tan desagradable y visceral. ¿Quién es Doc realmente? ¿Qué intenciones tiene Eva? ¿Es el malo tan malo como aparenta? ¿Es el bueno tan inocente como nos quiere hacer creer? No nos corresponde a nosotros contaros eso, respawners. Pero sí que os dejamos la dirección al motel. Cuéntanos en los comentarios si has tenido la mala fortuna de terminar a merced de ese tipo de mono naranja tan espeluznante.
Lo mejor
- Es muy rejugable y tiene mucho lore que descubrir mediante los documentos que vamos encontrando en ordenadores
- 8 personajes jugables, más uno adicional desbloqueable, cada uno con su propia historia y estadísticas
- Lore profundo que te mantendrá alerta y atento a cada posible pista
Lo peor
- Aún existen bugs, como que se completen logros de PlayStation que no has realizado realmente, lo cual pasa bastante a menudo
- Completar el juego consiste en terminar 9 partidas (una por personaje), con variaciones pero muy similares entre sí, con lo cual se hace un poco repetitivo
- Combate tosco, frecuente y no demasiado disfrutable
Nuestra valoración de Oxide Room 208








