Hace unos meses, el juego Quarantine Zone: The Last Check se dejaba ver en redes como un auténtico fenómeno viral. Recientemente, el título ha abandonado su fase de acceso anticipado y se ha estrenado oficialmente para engancharnos al monitor mientras cientos de supervivientes pasan por nuestro radar. ¿Te gustan los zombis y la simulación menos convencional? Ponte el traje de protección y disecciona con nosotros el último éxito independiente.

Fecha de salida: 12 de enero de 2026
Desarrolladora: Brigada Games
Distribuidora: Devolver Digital
Plataformas disponibles: PC, Xbox Series X|S
Textos: Español
Voces: Inglés
Plataforma analizada: PC (Steam)
Jugabilidad: Examina, decide, actúa
Quarantine Zone: The Last Check es un simulador inusual, y eso es lo que más nos gusta. Este curioso título te hará calzar las botas de un trabajador de un puesto de control en pleno apocalipsis zombi. De tu criterio dependerá el destino de cientos de supervivientes. ¿Estarán infectados? ¿Tendrán planes truculentos contra nuestra base o sus habitantes? Para descubrirlo, tendremos que echar mano a un equipo de lo más variopinto: desde un termómetro hasta un escáner de rayos X, entre otras herramientas cuya función podría salvarnos la vida. Aunque no siempre serán suficientes para descubrir la verdad… Solo esperamos que estés preparado para tomar cartas en el asunto en caso de errar en tu diagnóstico. ¡Que pase el siguiente!


Encuentra al intruso
Un color inusual de ojos, marcas extrañas en la piel, órganos afectados, mordeduras, necrosis… No son pocos los detalles a tener en cuenta. Examinaremos los posibles síntomas de cada superviviente que se presente ante las puertas para obtener una codiciada plaza en zona segura. Pero no te apresures, y es que no todos los síntomas son señal de contagio; tal vez el superviviente solo esté enfermo. ¿Te imaginas liquidar a alguien solo por tener pecas o un poco de tos?



Para evitar una atroz carnicería (al menos en medida de lo posible), encontraremos tres posibles clasificaciones para cada síntoma: «enfermos», «enfermos o contagiados» y «contagiados». Por poner un ejemplo, la conjuntivitis puede ser signo de contagio, pero no tiene por qué serlo necesariamente. En cambio, si el usuario tiene pecas, estará enfermo, pero no será indicativo de que vaya a convertirse en zombi. Pero si le encontramos una mordedura… Bueno, en ese caso podemos adelantaros que tal vez no nos dé demasiado tiempo a encariñarnos.
Esta clasificación nos permitirá tomar una importante decisión: ¿a dónde enviamos al superviviente? ¿Qué hacemos con él? A menudo será sencillo, seguiremos un cierto protocolo, aunque en ocasiones se podría complicar.
Zonas de la base
La base dispone de varias zonas que gestionar, pero en lo que a los supervivientes se refiere, encontramos cuatro destinos posibles. En primer lugar, las personas sanas o enfermas irán por norma general al sector de supervivientes, donde convivirán con el resto y recibirán tratamiento en caso de tener alguna enfermedad.

A menudo tendremos dudas sobre si un visitante está infectado o simplemente un poco enfermo. Para esos casos está la cuarentena, un pequeño habitáculo donde encerraremos a estos supervivientes a la espera de novedades: síntomas más claros o la desaparición de aquellos que nos hacían dudar. Una vez esclarecido el diagnóstico, podremos actuar con mayor seguridad, sin poner en riesgo a los supervivientes que ya habitan el sector. Eso sí, si hay varias personas en cuarentena y una se transforma… Bueno, podríamos decir que el habitáculo quedará completamente disponible para los nuevos posibles infectados que lleguen.
Pero no todo es malo en este último caso, y es que un zombi capturado (al que alimentaremos de una forma muy rentable) nos reportará beneficios si lo entregamos en las evacuaciones, de las que hablaremos más adelante.
Muerte en pos de la investigación
Si eres de esas personas a las que le aterran los médicos, tal vez este apartado no contribuya demasiado a que superes tu fobia. Si al examinar a un superviviente encontramos algún síntoma raro que no esté registrado en nuestra base de datos, nos tocará llevárnoslo al laboratorio. Por desgracia para nuestro invitado, esta intervención supone una muerte segura, pero a cambio nos beneficiaremos de conocimientos sobre la forma en que actúa el virus, y es que el saber no ocupa lugar, ¿no?
El procedimiento es sencillo. En pantalla se mostrará la anatomía de nuestro «paciente», y a la derecha se nos indicará el órgano que tendremos que extirparle para realizar el análisis en busca de anomalías. Para poder acceder a él, a veces tendremos que quemar con el láser las partes que nos bloqueen. Es un minijuego sencillo que nos dará nueva información y un puñado de puntos que luego podremos utilizar para mejoras de la base y el equipo.


Saca las manzanas podridas del frutero
A menudo, a juzgar por los síntomas de un superviviente, determinaremos que, irremediablemente, está infectado. En ese caso, la solución es clara: la muerte. Para ello, enviaremos al usuario a la zona de liquidación, y es que el nombre lo dice bien claro… De igual modo, no siempre será necesario que un zombi (o futuro zombi) pase por la zona de liquidación. En ocasiones podrías encontrártelos recién transformados en la base, o a punto de hacerlo y con una actitud poco amable. En estos casos, serás tú el propio ejecutor (y no te lo pensarás dos veces).
Llega la noche. ¿Habéis cargado los drones?
Algunas noches, los zombis invadirán las calles y tratarán de entrar en nuestra base sin miramientos. Mediante un dron, podremos detener su avance si tenemos buena puntería y una óptima gestión de la munición. Contaremos con balas infinitas, pero el couldown del cargador podría echar por tierra el trabajo de toda la noche. Oleada tras oleada, los enemigos serán caga vez más fuertes y numerosos. Si llegan al muro que delimita nuestra base y logran tirarla abajo, estamos perdidos.

Día de evacuación: Tú te vas, tú te quedas
Cada cinco días, llega la evacuación. Al terminar la jornada, gestionaremos qué supervivientes se van con los militares, a cuales enviamos con los científicos y cuántos mantenemos en la base con nosotros. Además, si tenemos algún zombi en la jaula, también lo evacuarán a cambio de una jugosa suma de dinero. Y aquí entra parte de estrategia. Los militares nos pagarán cierta cantidad de dinero cada cinco supervivientes recogidos, mientras que los científicos nos reportarán puntos para mejorar las instalaciones, tambien cada cinco que se lleven.
¿Y qué sentido tiene mantener supervivientes en base? Muy fácil: te será mucho más sencillo alcanzar la cuota de supervivientes evacuados que te exijan en la próxima fase.
Mejorando cada día
En Quarantine Zone: The Last Check tendremos dos tipos de mejoras: las mejoras de la base en general y del equipo (mediante puntos de investigación), y las mejoras de cada zona (que se pagan con dinero). Las primeras nos permitirán no solo hacer más efectivas las herramientas que utilizamos para examinar a los supervivientes, sino también desbloquear las segundas. Tanto unas como otras harán mucho más fácil nuestras tareas: una mejor optimización de la energía de la base, un escáner con mayor rango para buscar síntomas en la piel… Cualquier ayuda es bienvenida para detener la pandemia.


Que no se te olvide la buena gestión
Una base funcional y efectiva necesita cierta cantidad de recursos básicos. En Quarantine Zone: The Last Check, se resumen en: comida, combustible y botiquines. Cada día nos encargaremos de gestionar cuánto de cada cosa, como mínimo, necesitamos para que la base no se vaya al garete y los supervivientes no empiecen a enfermar. Al principio puede parecer una mecánica interesante, que lo es, pero según avanzas comienza a resultar bastante sencilla, sin desafíos al frente en la gestión, lo cual hace que no tengas que prestarle tanta atención.


Apartado técnico
El rendimiento de Quarantine Zone: The Last Check se siente bastante estable respecto a la tasa de FPS. Sin embargo, nos hemos topado con algún que otro bug, como la imposibilidad de correr en un momento dado o uno referente a un zombi tumbado en el suelo, que aparentemente no se movía, pero el sonido sí se acercaba e incluso recibíamos sus ataques a una buena distancia de donde se suponía que debía estar. En cuanto a los controles, son muy intuitivos y sencillos: las herramientas se controlan con el ratón, con un mapeado clásico en este tipo de juegos, y nos moveremos con el clásico bloque WASD.
Apartado gráfico y artístico
El estilo gráfico del título es realista y decadente, acorde con su temática apocalíptica. Los diseños de los supervivientes son bastante variados entre sí, así como los síntomas más visuales, aunque en ocasiones haya marcas (como cortes o moratones) que cueste detectar y diferenciar a causa de los diferentes tonos de piel. Por otro lado, si estamos atentos podremos ver ciertas referencias a otros videojuegos, como Plantas contra Zombies o Dead by Daylight, cuya colaboración con Quarantine Zone: The Last Check nos sorprendió recientemente en la última actualización.


Apartado sonoro
La música en Quarantine Zone: The Last Check se reproduce solo en momentos clave, reinando la mayor parte del tiempo un relativo silencio en cuanto a lo melódico. Sin embargo, efectos de disparos lejanos o helicópteros al pasar se encargarán de dar un ambiente peligroso y tenso al gameplay. Las voces, por otro lado, no destacan especialmente, pero cumplen a la perfección, dándole más personalidad a los encuentros con los supervivientes, aunque no siempre se correspondan demasiado con estos, teniendo en cuenta rasgos como la edad.
Los efectos de sonido, además, serán muy útiles para un tipo determinado de herramienta al examinar a los supervivientes, así como para detectar zombis que se encuentren infiltrados en la base.

Conclusión
Quarantine Zone: The Last Check es un título tan inusual como adictivo que esperamos que se siga actualizando y añadiendo contenido. Tiene potencial, es divertido y cuenta con mecánicas variadas, pero no podemos obviar la principal —examinar supervivientes—, que desgraciadamente termina haciéndose un poco repetitiva cuando llevamos media campaña jugada. Sin embargo, hay algo que te incita a continuar. Los síntomas aún no descubiertos, la incógnita sobre lo que sucederá al terminar… Eso sí, nos habría encantado que otro de los grandes motores para seguir jugando hasta el final fuese una narrativa trabajada y que los visitantes tuviesen cierta trama, algo que nos hiciese empatizar con ellos (o con alguno, al menos) y añadiese un factor moral a cada decisión.
Lo mejor
- Dispondrás de un arsenal bastante decente de herramientas para detectar infectados
- El juego no se limita a examinar supervivientes, sino que también tendremos que gestionar los recursos de la base, hacer algunas misiones secundarias, decidir a quién despachar en las evacuaciones y luchar contra los propios zombis, dentro y fuera de la zona «segura»
- Al estar dividido en días, es fácil engancharse y querer jugar «solo uno más», aunque lo que iba a ser un día termine siendo una semana
Lo peor
- La jugabilidad, aunque entretenida, puede volverse repetitiva tras unas horas de juego
- Carece de una narrativa que pueda potenciar el aspecto moral que el juego podría tener, haciendo las decisiones más complejas
- Algunas pruebas son poco claras y cuesta diferenciarlas
Nuestra valoración de Quarantine Zone: The Last Check








