La saga Monster Hunter lleva años siendo uno de los pilares de Capcom. Cada nueva entrega principal genera un impacto enorme, pero con Stories la compañía decidió apostar por otro tipo de jugador, el del JRPG clásico, el de coleccionar monstruos y combatir con ellos. Con Monster Hunter Stories 3 Twisted Reflection, esa idea no solo se mantiene, sino que se refuerza. No es una revolución ni pretende serlo, pero sí se nota que todo está más trabajado, con más opciones, más sistemas y una experiencia bastante más completa que en anteriores entregas.

Fecha de salida: 13 de Febrero de 2026
Desarrolladora: Capcom
Distribuidora: Plaion
Plataformas disponibles: PC, Nintendo Switch 2, PlayStation 5, Xbox Series X|S
Textos: Español
Voces: Ingles
Plataforma analizada: PlayStation 5
Historia: Intriga política y una amenaza que lo cambia todo
La historia nos lleva a Azuria, donde controlamos a un joven ranger con un vínculo especial con un Ratha que se creía extinto. Desde el principio se introduce un conflicto claro, un fenómeno conocido como la asolación está alterando el ecosistema y poniendo en peligro tanto a humanos como a monstruos.
A esto se suma la tensión entre reinos como Azuria y Bermeil, junto a ciertos misterios relacionados con la familia real. Todo encaja dentro de una narrativa muy típica del JRPG, con profecías, equilibrio del mundo, criaturas que cambian su comportamiento y un viaje para descubrir qué está pasando realmente.
No es una historia especialmente original, pero funciona mejor que en la saga principal. Aquí sí hay interés por lo que ocurre, por los personajes y por cómo se desarrollan los acontecimientos. Además, la presentación ayuda mucho. Hay bastantes cinemáticas y están muy bien hechas, con escenas de acción y momentos emotivos que lucen realmente bien.
Eso sí, este enfoque también tiene un peaje. Hay momentos en los que el juego corta demasiado el ritmo con tantas escenas, entrando en una estructura bastante repetida de cinemática, combate, avanzar un poco y otra cinemática.



Jugabilidad: Un bucle muy adictivo
Monster Hunter Stories 3 Twisted Reflection es un RPG bastante más complejo de lo que parece al principio. No se trata solo de avanzar y combatir, sino que hay varias capas que se conectan entre sí, como explorar, conseguir monstruos, mejorar el equipo y optimizar builds.
El problema, y a la vez la gracia, es que el juego no siempre lo explica de forma clara, así que muchas de sus mejores ideas se van descubriendo poco a poco por cuenta propia, algo que sin darte cuenta te engancha al juego y hace cada vez más dificil la tarea de soltar el mando, ya que siempre tienes una nueva especie por descubrir, un nuevo monstie que entrenar o un equipamiento que farmear

Exploración: Mapas amplios y con «chicha»
El juego no es un mundo abierto como tal, sino que está dividido en regiones bastante grandes aunque varian en tamaño. Cada zona tiene su propio bioma, sus monstruos y sus actividades, y lo bueno es que no se sienten vacías. También hay secciones mas lineales entre biomas como pantanos o cuevas
Siempre hay algo que hacer, cofres, materiales, guaridas, enemigos o rutas secundarias. Hay sistemas como los coleccionables o pequeñas criaturas repartidas por el mapa que te dan recompensas. Paralelamente a la historia tenemos distintos tipos de misiones secundarias; por un lado están las de los compañeros, donde realizaremos actividades individualmente con cada uno de ellos y donde conoceremos de manera mucho más profunda sus personalidades.
Otro punto muy interesante en la exploración es el uso de los monstis fuera del combate. Cada uno tiene habilidades de campo, volar, escalar, nadar, romper obstáculos o acceder a zonas ocultas. Esto hace que la exploración no sea solo moverse, sino también decidir qué criatura llevar en cada momento. También hay detalles como el cambio de día y noche, que influye en los enemigos que aparecen y en la experiencia que se consigue, haciendo que explorar tenga más intención.



Un combate más profundo de lo que parece, aunque no siempre se explica bien
El combate es por turnos y se basa en el sistema de potencia, técnico y ágil, una especie de piedra, papel o tijera que parece simple al principio, pero que poco a poco va ganando profundidad. Cuando un enemigo fija a uno de tus personajes, se activa un cara a cara en el que elegir bien el tipo de ataque es clave. Si aciertas haces más daño y reduces el recibido, y si fallas te llevas un buen golpe. Esto hace que tengas que aprender cómo se comporta cada monstruo, ya que muchos cambian su forma de atacar a mitad del combate.
A partir de ahí, el sistema añade varias capas. Puedes realizar ataques dobles si tú y tu monstie coincidís en el tipo correcto, cancelar acciones enemigas o llenar el medidor de afinidad para montar a la criatura y lanzar habilidades especiales. También entran en juego las partes rompibles, que permiten debilitar al enemigo o limitar sus acciones si te centras en ellas.

El equipo tiene bastante peso. Puedes llevar armas de distintos tipos, corte, contundente y perforante, y cada una funciona mejor contra ciertas partes, además de los elementos, que influyen tanto en el ataque como en la defensa.
El problema es que no siempre es un sistema intuitivo. Muchas veces se aprende a base de prueba y error y, en algunos momentos, el combate depende más del nivel o del equipo que de la propia estrategia. Aun así, cuando se entienden bien todas sus mecánicas, termina siendo bastante más completo de lo que parece al inicio.
Progresión y equipo: El clásico Monster Hunter adaptado al JRPG
La progresión mantiene la base de la saga principal. Derrotas monstruos, consigues materiales y con ellos fabricas armas y armaduras. Es un sistema muy reconocible, pero bien adaptado al formato JRPG, donde todo gira en torno a mejorar poco a poco tu equipo.
Cada pieza tiene estadísticas, habilidades y afinidades elementales, lo que hace que no puedas acomodarte usando siempre lo mismo. Según el enemigo al que te enfrentes, interesa cambiar de arma o armadura, especialmente en combates importantes donde llevar el equipo adecuado marca bastante la diferencia.

Además, el juego introduce sistemas que agilizan mucho esta parte. Los adornos permiten mejorar habilidades sin complicarte demasiado la vida, la cocina aporta mejoras útiles antes de los combates y el viaje rápido hace que moverse entre zonas sea mucho más cómodo. Todo está pensado para que la progresión no se haga pesada.
Un detalle muy agradecido es que, cuando superas claramente el nivel de un enemigo, puedes derrotarlo directamente en el mapa sin entrar en combate. Esto evita enfrentamientos innecesarios y hace que el ritmo general sea mucho más fluido, sobre todo en las fases avanzadas del juego.



Progresión, equipo, dificultad y ritmo
La progresión sigue la base clásica de Monster Hunter: derrotas monstruos, consigues materiales y fabricas armas y armaduras. Cada pieza tiene estadísticas, habilidades y afinidades elementales, por lo que es importante adaptarse a cada enemigo y no usar siempre el mismo equipo.
El sistema funciona bien y resulta bastante ágil, con detalles como la posibilidad de derrotar enemigos débiles directamente en el mapa, evitando combates innecesarios. Además, incluye elementos como adornos o mejoras que simplifican la gestión respecto a la saga principal.
En cuanto a la dificultad, depende mucho del estilo de juego. Si exploras, consigues huevos y mejoras el equipo de forma natural, el progreso resulta bastante equilibrado. Pero si avanzas directamente con la historia, hay picos donde se nota la necesidad de farmear. El ritmo del juego está muy ligado a esto: alterna exploración, combate y mejora constante, y aunque en algunos tramos pueda ralentizarse por el grindeo, en general mantiene un bucle bastante adictivo.

Apartado técnico
El juego no busca ser puntero, pero está bien optimizado. No es un título exigente debido al Cell Shading pero tampoco lo necesita. Durante nuestras sesiones de juego que superan las 40 horas no se han encontrado bugs o errores, ni visuales ni de funcionamiento, el juego ha salido pulido al 100% y eso en los tiempos que corren se agradece.
En consolas como PS5 se comporta correctamente, ofreciendo tres modos que priorizan los 60 FPS sin grandes problemas. Encontramos el modo Rendimiento, Calidad y Equilibrado, este último ofreciendo una mezcla de ambos, con buena calidad gráfica y más de 60 FPS en PlayStation 5 Pro. Da una sensación de fluidez constante muy satisfactoria, hay mucha variedad de expresiones y movimientos tanto de los personajes como de los mounstros, las ciudades están llenas de elementos y de gente y sin duda, en el apartado técnico se ha dado un salto de gigante respecto a sus anteriores entregas o a otros competidores del mismo género.

Apartado gráfico y artístico
Aquí es donde más destaca. El estilo anime está muy bien trabajado, con un acabado mucho más pulido que en anteriores entregas. Los personajes, los monstruos y los escenarios tienen un nivel visual bastante alto, llenos de detalles y con mucha personalidad. Los personajes están bien diseñados y trabajados y los monstruos están perfectamente adaptados a este estilo gráfico sin perder la esencia ni la presencia que tienen en los juegos de la linea principal.
Las regiones son coloridas, muy variadas y con una estética que recuerda a ese Cell Shading tipo Breath of the Wild que sumado a su perfecto rendimiento y a un trabajo de localización de alto nivel, tenemos como resultado uno de esos juegos que entra por los ojos desde el primer momento.
Hay que destacar también el apartado de creación de personajes. Ya es habitual en la saga contar con uno de estos para hacer a nuestro personaje a nuestro gusto. En este juego el abanico de posibilidades se reduce en cuanto a entregas como Monster Hunter Wilds, pero el estilo anime del juego hace que cualquier combinación, de colores y facciones, por muy loca que sea, no desentone con el tono del juego como si lo hace cuando el estílo artistico del juego es más realista.
Las cinemáticas también elevan mucho el conjunto, con animaciones y expresiones muy cuidadas. Como punto negativo, hay pequeños detalles que rompen un poco la inmersión, como la aparición poco natural de algunas guaridas o una navegación algo tosca al montar monstruos, especialmente al volar, o mejor dicho, planear.


Apartado sonoro
La banda sonora cumple bien con lo que se espera de la saga. Tiene presencia en momentos importantes y acompaña correctamente, aunque no deja demasiados temas memorables más allá del principal que se repite en numerosas ocasiones.
Por otro lado los efectos de sonido son sobresalientes, tanto los del entorno, pisadas, ronquidos o rugidos de los monsties, ataques, golpes etc, como los sonidos de navegación por los menús, que en este caso son muy satisfactorios.
El doblaje está muy bien hecho tanto en inglés como en japonés, con todo tipo de voces y expresiones. No están todos los diálogos doblados, ya que en ocasiones fuera de cinematecas los personajes hacen los típicos gimoteos o gruñidos, pero en su conjunto el trabajo de doblaje es de aplaudir. En cuanto a los textos los tenemos localizados a nuestro idioma con textos muy acertados, incluso con expresiones típicas y características de nuestro idioma, demostrando que no se han dedicado a traducir palabra.
Análisis en video
El videoanalisis de este juego podreis encontrarlo en el canal oficial de
Punto De Respawn el dia 19 de marzo de 2026
Edición física de Monster Hunter Stories 3
Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection cuenta con edición física en España para PlayStation 5, Xbox Series X y Nintendo Switch 2, distribuida por Plaion. Se trata de una buena noticia para los coleccionistas, ya que permite tener el juego en formato físico desde su lanzamiento, algo que no siempre ocurre con este tipo de spin-offs más centrados en el público RPG.

Conclusión
Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection es, claramente, el paso adelante que necesitaba esta subsaga.
No cambia la fórmula, pero la mejora en prácticamente todos sus apartados: más sistemas, más opciones, más profundidad y una mejor presentación. Es un RPG muy completo que sabe perfectamente a quién va dirigido.
No todo está igual de bien ajustado. El combate sigue teniendo problemas de claridad como la necesidad de parar a farmear muchos momentos para seguir con la historia. Aun así, cuando entras en su bucle de juego, es difícil soltarlo. Criar monstis, optimizar builds y explorar cada región tiene ese punto adictivo que hace que las horas pasen sin darte cuenta.
No es un imprescindible, pero sí una propuesta muy sólida dentro del JRPG y probablemente la mejor entrega de Stories hasta la fecha.

Lo mejor
- Sistema de monsties y genes muy profundo y adictivo
- Exploración variada gracias a las habilidades de las criaturas
- Evolución clara respecto a entregas anteriores
- Apartado artístico muy trabajado
Lo peor
- Combate poco intuitivo en algunos momentos
- Dependencia del grindeo en ciertos tramos
Nuestra valoración de Monster Hunter Stories 3







