Call of the Elder Gods es la nueva apuesta del estudio madrileño Out of the Blue Games, una continuación directa de su anterior trabajo que busca ir un paso más allá en todos los sentidos sin perder la esencia que definía su propuesta. Nos encontramos ante una aventura narrativa en primera persona centrada en la exploración, la observación del entorno y la resolución de puzles, en la que la historia y el diseño de los acertijos vuelven a caminar de la mano.
Desde el primer momento queda claro que el objetivo no es reinventar la saga, sino pulirla. El juego mantiene una estructura muy clásica dentro de las aventuras de puzles, pero lo hace con una ejecución mucho más cuidada, con mejor ritmo y, sobre todo, mejor integrada en su mundo. Todo fluye de forma más natural, evitando esa sensación de estar encadenando pruebas sin contexto, algo que en este tipo de experiencias es clave para mantener la inmersión.
Además, esta nueva entrega amplía tanto el alcance como la ambición del universo. Ya no se limita a un único escenario cerrado, sino que abre la puerta a diferentes localizaciones y situaciones, explorando con mayor profundidad los elementos lovecraftianos que ya estaban presentes. El resultado es una experiencia más densa, más variada y con un tono más oscuro, pero sin perder ese equilibrio entre misterio, descubrimiento y accesibilidad que define la propuesta del estudio.

Fecha de salida: 12 de mayo de 2026
Desarrolladora: Out Of The Blue Games
Distribuidora: (Ponerla enlazada a su web)
Plataformas disponibles: PC, Nintendo Switch 2, PlayStation 5, Xbox Series X|S
Textos: Español
Voces: Inglés
Plataforma analizada: PlayStation 5
Historia: Misterio cósmico, dualidad de protagonistas y una narrativa más rica
La historia de Call of the Elder Gods gira en torno a dos protagonistas: el profesor Harry Everhart (marido La historia de Call of the Elder Gods gira en torno a dos protagonistas muy distintos pero unidos por un mismo misterio: el profesor Harry Everhart, marido de Norah, y la joven Evangeline Drayton. Ambos están marcados por fenómenos que escapan por completo a la comprensión humana. Harry sufre visiones de sombras que distorsionan la realidad, mientras que Evangeline vive atormentada por sueños ligados a un extraño artefacto. Sus caminos terminan cruzándose en una investigación que los arrastra hacia secretos antiguos y horrores que van mucho más allá de lo tangible.
La narrativa apuesta por un enfoque dual, alejándose de la estructura más introspectiva del título original. Este cambio permite desarrollar mejor las relaciones entre personajes, dar más dinamismo a los diálogos y construir una historia con mayor profundidad. Ya no se trata únicamente de descubrir qué ha ocurrido, sino de entender cómo afecta todo esto a cada protagonista y cómo reaccionan ante lo desconocido. Esa doble perspectiva aporta matices y hace que el viaje se sienta más completo.

Mucha presencia Lovecraft
El enfoque lovecraftiano gana mucho más peso en esta entrega. La historia deja de insinuar lo sobrenatural para colocarlo en el centro de la experiencia. Cultos, conocimientos prohibidos y entidades antiguas forman parte de un relato que juega constantemente con la percepción del jugador. Aun así, el juego evita caer en el terror directo. Prefiere apostar por la inquietud, por esa sensación de que algo no encaja, antes que recurrir al susto fácil.
El ritmo narrativo está muy bien medido. No abruma con exceso de texto ni corta el ritmo de la exploración con interrupciones constantes. La información se presenta poco a poco, a través de notas, escenarios y pequeños detalles que invitan al jugador a reconstruir lo ocurrido. Este equilibrio hace que la historia se siga con interés, manteniendo siempre la curiosidad por avanzar sin perder el foco en ningún momento.

Jugabilidad: Exploración, lógica y una integración mucho más orgánica entre puzles y narrativa
Desde el primer momento, el juego deja claro que no va a llevarte de la mano (aunque te proporciona un sistema de pistas muy completo que puede ser de gran ayuda si te atascas). Cada escenario está diseñado como un espacio que debe analizarse con calma. Cualquier objeto, símbolo o documento puede tener relevancia. No se trata solo de avanzar hacia el siguiente objetivo. La clave está en detenerse, observar con atención y empezar a construir conexiones mentales. Esa sensación de investigación define la experiencia.
Uno de los elementos más importantes vuelve a ser el diario. Funciona como una herramienta fundamental para el jugador. En él se recogen automáticamente todas las pistas relevantes: símbolos, números, anotaciones o fragmentos de texto. También incluye detalles visuales que pueden parecer insignificantes al principio. Sin embargo, el juego no hace el trabajo por ti. El diario organiza la información, pero la interpretación depende completamente del jugador.
Esto genera una dinámica muy interesante durante la partida. Es habitual encontrarte frente a un puzle y tener que consultar el diario varias veces. Cruzas información, revisas apuntes o intentas recordar dónde viste cierto símbolo. Ese proceso mental, lejos de resultar pesado, es uno de los grandes aciertos del juego. Cada avance se siente como una pequeña victoria personal.
Además, el diseño de los escenarios refuerza esta sensación. Las zonas suelen estar contenidas, pero lo bastante abiertas como para obligarte a explorar bien cada rincón. Nunca te sientes perdido sin sentido, pero tampoco tienes la solución delante de forma evidente. Todo está ahí, accesible, pero requiere atención. El juego confía en el jugador, y eso se nota constantemente.

Diseño de puzles
La mayoría de los desafíos se basan en la observación y la lógica. Encontramos combinaciones de símbolos, mecanismos que requieren una secuencia concreta o patrones ocultos en el escenario. También hay elementos que deben interpretarse correctamente antes de poder aplicarse. Pero lo importante no es el resultado final. Lo verdaderamente interesante es el proceso para llegar a él.
El juego evita en gran medida el clásico “coloca tres objetos y abre la puerta” (aunque también los tiene). La clave está en entender por qué existe ese mecanismo. Qué representa dentro del mundo y cómo se relaciona con la historia. Esa coherencia hace que los puzles se sientan naturales y bien integrados.
Otro aspecto muy interesante es la forma en la que se construyen los retos. En muchas ocasiones no se trata de un único puzle aislado. Son varios pasos interconectados que desembocan en una solución mayor. Esto obliga al jugador a mantener una visión global. No basta con centrarse en lo inmediato. Cada pista puede tener utilidad más adelante.
En cuanto a la dificultad, el juego apuesta por un equilibrio bastante bien medido. Los primeros compases presentan desafíos accesibles. Están pensados para que el jugador entienda las reglas sin frustrarse. A medida que avanza la aventura, los puzles se vuelven más elaborados. Exigen más atención y capacidad de deducción, pero sin caer en lo excesivamente críptico.

Progresión y duración
La progresión de Call of the Elder Gods sigue una estructura lineal, pero muy bien organizada. El juego te lleva de un escenario a otro a medida que resuelves los distintos puzles. Todo fluye con naturalidad, manteniendo un ritmo constante. No hay grandes desvíos ni exploración abierta en el sentido clásico. Aun así, tampoco se siente restrictivo.
Cada zona introduce nuevas ideas o variaciones sobre mecánicas conocidas. Esto evita la sensación de repetición, algo clave en un juego centrado en los acertijos. Siempre hay un pequeño giro, una nueva forma de plantear el problema o un contexto diferente. Ese detalle mantiene la experiencia fresca en todo momento.
También se percibe una mayor variedad de escenarios algo que mejora de la primera parte en la que no salíamos de la isla. Esto ayuda a reforzar la sensación de avance. No estamos repitiendo la misma estructura en distintas zonas. Cada espacio tiene su propia identidad, tanto a nivel visual como jugable. Eso aporta riqueza al conjunto.
En cuanto a la duración, esta entrega apuesta por una experiencia más amplia. La campaña principal ronda las 10 horas. Supone un salto importante dentro del género. Este aumento no se traduce en relleno si no en más situaciones, más puzles y mayor desarrollo narrativo. A pesar de ello, el ritmo se mantiene bastante sólido. El juego no se alarga innecesariamente ni introduce contenido superfluo. Cada sección tiene un propósito, ya sea avanzar en la historia, introducir una mecánica o profundizar en el misterio. Todo suma.



Apartado técnico
A nivel técnico, Call of the Elder Gods muestra una evolución clara en la ambición del proyecto. El uso de Unreal Engine 5 se traduce en una mejora notable en iluminación, volumetría y detalle de los escenarios, lo que permite construir espacios más creíbles y con mayor presencia.
El rendimiento, al menos en lo visto hasta ahora, es sólido en líneas generales. La experiencia se mantiene más o menos estable a 60 fps, con transiciones fluidas y sin problemas rompan la inmersión. Sí es cierto que pueden aparecer pequeños tirones puntuales en cambios de escena, pero no son lo suficientemente frecuentes como para afectar de forma significativa. Se percibe un mayor pulido en comparación con trabajos anteriores. Todo responde mejor, las interacciones son más consistentes, los enscenarios están mucho más recargados de elementos y el conjunto transmite una sensación más robusta.

Apartado gráfico y artístico
El apartado visual es uno de los grandes puntos fuertes del juego. Call of the Elder Gods mantiene el estilo ligeramente cartoon que caracterizaba al estudio, pero lo lleva un paso más allá gracias a una dirección artística más definida y una tecnología más avanzada. El uso de Unreal Engine 5 hace posible que el estilo artístico de esta entrega mejore notoriamente. La paleta de colores evoluciona hacia tonos más fríos y oscuros, reforzando el tono más solemne y misterioso de la aventura. Aun así, sigue habiendo contrastes muy marcados entre zonas más luminosas y otras más opresivas, creando una atmósfera muy rica y variada.
El diseño de escenarios destaca especialmente. Desde interiores detallados hasta espacios más abiertos, todo transmite coherencia visual. Los elementos arquitectónicos, los símbolos y los mecanismos no solo cumplen una función jugable, sino que también ayudan a construir el mundo y a reforzar su identidad. Además, la variedad de localizaciones aporta frescura constante. Ya no se depende de un único entorno, lo que permite explorar distintas ambientaciones y enriquecer la experiencia. Cada zona tiene su propia personalidad, evitando la sensación de repetición.


Apartado sonoro
El apartado sonoro cumple con solvencia y refuerza la atmósfera del juego. La banda sonora acompaña sin imponerse, utilizando temas que encajan con el tono misterioso y melancólico de la aventura. No busca protagonismo constante, sino apoyar la experiencia. El uso del sonido ambiental es especialmente acertado. Detalles como el viento, los pasos o los pequeños ruidos del entorno ayudan a construir una sensación de presencia muy efectiva. Todo contribuye a que el jugador se sienta dentro del mundo.
En cuanto al doblaje, el regreso de actores como Cissy Jones y Yuri Lowenthal aporta continuidad y calidad interpretativa. Sus voces transmiten bien las emociones de los personajes, lo que resulta clave en una experiencia donde la narrativa tiene tanto peso. Una pena que el estudio no haya dado el paso de poner voces en nuestro idioma, habría sido un total acierto y hubiese potenciado mucho la inmersión.

Conclusión
Call of the Elder Gods es una evolución clara de la propuesta de Out of the Blue Games. No pretende reinventar el género, pero sí perfeccionarlo poco a poco. Todo lo que plantea está mejor medido, mejor integrado y mejor ejecutado, ofreciendo una experiencia más completa y madura.
El juego destaca por su equilibrio entre narrativa y jugabilidad, por unos puzles bien diseñados y por una ambientación que sabe construir misterio sin recurrir a artificios. La mayor duración y variedad de escenarios ayudan a reforzar esa sensación de evolución sin perder el foco. No es una propuesta para todo el mundo. Su ritmo pausado y su enfoque centrado en la observación pueden no encajar con quienes buscan acción constante. Pero para los amantes de las aventuras de puzles y las historias de misterio, es una experiencia muy recomendable.
Lo mejor
- Una narrativa más rica y mejor estructurada
- Puzles más integrados en el mundo y mejor diseñados
- Dirección artística más ambiciosa y coherente
- Mayor duración y variedad de escenarios
- Sistema de pistas muy completo
Lo peor
- Algunos puzles pueden resultar poco intuitivos
- Ritmo pausado que no encajará con todos los jugadores
Nuestra valoración de Call Of The Elder Gods







