Muchos recordamos la década de los 90 y de los 2000 por la ingente cantidad de títulos basados en películas que se lanzaban al mercado. Aunque la mayoría de ellos son recordados por ser mediocres en cuanto a calidad, hay que reconocer que siempre tenía algo especial el hecho de poder jugar con aquellos personajes que tanto te gustaron en la gran pantalla. En este sentido, con Toy Story pasaba algo similar: si bien sus videojuegos no eran nada del otro mundo, muchos los recordamos con especial cariño por ese motivo. Precisamente por ello, el próximo 15 de octubre se lanza al mercado Toy Story: Retro Roundup, una colección que reúne todos los juegos retro de la saga en un solo título. Por lo tanto, en este análisis os contamos qué tal funcionan en consolas y, sobre todo, cómo han envejecido tras casi 25 años.

Fecha de salida: 15 de octubre de 2026
Desarrolladora: Digital Eclipse
Distribuidora: Atari, Meridiem
Plataformas disponibles: PC, Nintendo Switch, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S
Textos: Español
Voces: Ingles
Plataforma analizada: PlayStation 5
Historia: Los fieles a las películas
Cada título parte de una película, una serie o una idea diferente, aunque la mayoría comparte el universo de Toy Story como punto de partida. El primer Toy Story nos lleva directamente a la película original de 1995. Woody protagoniza una aventura que reproduce buena parte de las situaciones que todos conocemos, desde la llegada de Buzz Lightyear hasta los problemas que surgen cuando ambos personajes tienen que aprender a convivir. El juego toma esos acontecimientos y los transforma en niveles y desafíos pensados para funcionar como videojuego.
Con Toy Story 2 volvemos a encontrarnos con Woody y Buzz, aunque esta vez el vaquero es quien necesita ser rescatado. La película amplía considerablemente sus escenarios y situaciones, y eso también se refleja en sus adaptaciones. Además, la colección permite comprobar hasta qué punto podían cambiar las cosas entre plataformas, ya que Toy Story 2 para Game Boy Color y Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue! para PlayStation ofrecen experiencias muy diferentes a partir de la misma película.
Spin-Offs de la saga
Buzz Lightyear of Star Command supone un cambio todavía mayor. La acción abandona la habitación de Andy para trasladarnos al universo de la serie de televisión protagonizada por Buzz. El personaje pasa a ser un héroe espacial y el videojuego aprovecha esa premisa para llevarnos a planetas, enfrentamientos y escenarios muy alejados de los habituales en Toy Story. Después encontramos Toy Story Racer, que deja la narrativa en un segundo plano para centrarse en las carreras. Woody, Buzz y otros personajes se convierten en pilotos y los escenarios cotidianos de la franquicia pasan a transformarse en circuitos.
Por último está A Bug’s Life, que se aleja por completo de los juguetes de Andy para poner a Flik y al resto de insectos en el centro de la aventura. Su presencia puede parecer inesperada, pero encaja con la idea de recuperar diferentes adaptaciones de películas de Pixar de aquella época.
Al final, la historia de esta colección no está únicamente dentro de los juegos. También está en su evolución. Cada uno muestra una manera diferente de llevar una producción de animación a las consolas y, vistos en conjunto, permiten comprobar cómo fueron cambiando los videojuegos durante aquellos años.

Jugabilidad: En la variedad está el gusto
La principal particularidad de Toy Story Retro Roundup! aparece en cuanto empezamos a saltar de un juego a otro. Aquí no existe una fórmula común que se repita durante toda la colección. Cada título intenta resolver a su manera el desafío de convertir una película o una serie de animación en un videojuego.
Toy Story
El primer Toy Story es un plataformas de desplazamiento lateral protagonizado por Woody. Su propuesta consiste en trasladar diferentes momentos de la película a una estructura jugable, algo que obliga al juego a combinar situaciones reconocibles con desafíos creados específicamente para la consola.
Woody puede saltar, recorrer distintos escenarios y utilizar su cuerda para superar determinados obstáculos. Esta habilidad sirve para diferenciarlo de otros protagonistas de plataformas de la época y permite plantear algunas situaciones que encajan con las características del personaje. También existe cierta variedad entre los niveles. No todo consiste en avanzar de izquierda a derecha mientras esquivamos enemigos y obstáculos. Hay momentos que modifican el ritmo y buscan representar diferentes escenas de la película, lo que ayuda a que la aventura no resulte completamente predecible.
La dificultad, eso sí, es uno de los elementos que más llaman la atención al volver a jugarlo tantos años después. Algunas secciones exigen bastante precisión y determinados errores obligan a repetir una parte considerable del nivel. Era algo habitual en los videojuegos de los años noventa, pero hoy puede resultar bastante exigente, especialmente para quien no tenga experiencia con este tipo de diseños. Las nuevas herramientas de Retro Roundup! adquieren importancia. Poder rebobinar después de fallar un salto evita que un pequeño error termine convirtiéndose en varios intentos completos de repetición. El juego mantiene su diseño original, pero ahora contamos con una herramienta que hace mucho más llevaderos sus momentos más duros.

Toy Story 2 en Game Boy Color
La versión de Toy Story 2 para Game Boy Color propone una experiencia mucho más sencilla. Se trata de un plataformas adaptado a las posibilidades de la portátil, con una estructura bastante más directa que la aventura de PlayStation. El objetivo continúa estando relacionado con los acontecimientos de la película, pero la manera de recorrerlos cambia por completo. El tamaño de la pantalla y las propias limitaciones técnicas condicionan el diseño, dando lugar a niveles de menor escala y con unas posibilidades de exploración más reducidas.
A cambio, tenemos una experiencia fácil de entender y bastante representativa de los plataformas portátiles de aquella época. Precisamente por eso resulta interesante conservarla junto a la versión de PlayStation. No tiene demasiado sentido verla simplemente como una versión inferior de Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue!. Son dos interpretaciones diferentes de la misma película y cada una intenta aprovechar las posibilidades del hardware para el que fue desarrollada. Jugar ambas versiones seguidas hace que las diferencias sean todavía más evidentes. La película es la misma, pero la manera de convertirla en videojuego cambia por completo.
Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue!
La versión de PlayStation representa uno de los mayores saltos de toda la colección. Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue! transforma la película en una aventura tridimensional protagonizada por Buzz y apuesta por escenarios mucho más grandes. El jugador puede recorrer diferentes localizaciones, hablar con personajes, buscar objetos y completar objetivos repartidos por cada zona. La estructura resulta bastante más elaborada y aprovecha bien una de las grandes ideas de Toy Story: controlar a un juguete dentro de espacios cotidianos que, desde su perspectiva, adquieren unas dimensiones enormes.
Una habitación puede convertirse en un escenario gigantesco y cualquier objeto que normalmente pasaría desapercibido puede adquirir importancia cuando nuestro protagonista apenas tiene el tamaño de un juguete. Esa diferencia de escala es una de las mejores herramientas que utiliza el juego para construir sus escenarios. También hay momentos en los que debemos regresar a determinadas zonas para conseguir elementos que antes estaban fuera de nuestro alcance. Esa sensación de descubrir poco a poco las posibilidades de cada escenario aporta una profundidad que no encontramos en las versiones portátiles.
El paso del tiempo, sin embargo, resulta evidente. La cámara puede resultar incómoda en determinados momentos y el control no tiene la precisión de los plataformas tridimensionales actuales. Aun así, es fácil entender por qué este título destaca dentro de la recopilación. De hecho, es uno de los juegos que mejor representa el salto que estaba dando el medio durante aquella época.

Buzz Lightyear of Star Command
Buzz Lightyear of Star Command cambia completamente de escenario y de tono. La serie de televisión había convertido a Buzz en un héroe espacial y el videojuego aprovecha esa versión del personaje para construir una aventura centrada en la acción. Tenemos enemigos, diferentes armas, escenarios de ciencia ficción y una estructura mucho más cercana a una aventura de acción en tercera persona. La propuesta se aleja de los juegos basados directamente en las películas y encuentra su identidad en el universo de la serie.
La versión de PlayStation intenta aprovechar las habilidades de Buzz para ofrecer diferentes herramientas durante la aventura. A medida que avanzamos aparecen nuevas posibilidades y determinados vehículos que también ayudan a modificar el ritmo de las fases. El problema es que, después de varias horas, la estructura empieza a resultar demasiado reconocible. Avanzar, combatir y completar objetivos funciona, pero no siempre hay suficiente variedad para mantener la misma frescura durante toda la aventura.
A pesar de ello, Buzz Lightyear of Star Command tiene personalidad propia. No intenta repetir la fórmula de los juegos de las películas, sino aprovechar la versión de Buzz que conocíamos de la televisión. La versión de Game Boy Color vuelve a reinterpretar la propuesta para una portátil y ofrece una experiencia bastante diferente. Una vez más, la comparación entre ambas versiones resulta más interesante que limitarse a escoger una y dejar la otra de lado.

Toy Story Racer
Con Toy Story Racer la colección vuelve a cambiar de género. La idea es sencilla: coger a los personajes de Toy Story y convertirlos en pilotos. Sin embargo, el concepto encaja mejor de lo que podría parecer en un principio. El universo de Toy Story siempre ha jugado con la escala. Los juguetes viven en habitaciones, casas, tiendas y otros lugares que desde su perspectiva pueden convertirse en escenarios enormes. Esa misma idea funciona especialmente bien cuando esos espacios pasan a convertirse en circuitos.
La versión de PlayStation cuenta con diferentes personajes, pruebas y modalidades. Las carreras tradicionales son solo una parte de la propuesta y existen otros desafíos que ayudan a aportar algo más de variedad. No pretende competir con los grandes juegos de carreras de la época en profundidad o precisión. Su principal atractivo está en la personalidad de los circuitos y en poder controlar a personajes tan reconocibles dentro de situaciones que se alejan bastante de las películas.
La versión de Game Boy Color es mucho más sencilla, pero vuelve a cumplir una función importante dentro de la colección. Permite comprobar cómo se trasladó el mismo concepto a una consola portátil y hasta dónde podían llegar los desarrolladores con las limitaciones de aquel hardware. Es sin duda el título más flojo de toda la colección y el más difícil de jugar hoy en día.

A Bug’s Life (Bichos)
A Bug’s Life es el título que más se aleja del universo de Toy Story, aunque también es uno de los que mejor encaja con el concepto general de la colección. La aventura de Flik es otro plataformas tridimensional desarrollado durante una época en la que el género todavía estaba definiendo muchas de sus reglas. El protagonista debe recorrer diferentes escenarios, enfrentarse a enemigos y utilizar elementos del entorno para avanzar.
La ambientación ofrece algunas posibilidades interesantes. Ser una hormiga significa que objetos aparentemente pequeños pueden convertirse en obstáculos importantes y que el propio escenario adquiere una escala diferente. Al mismo tiempo, también se notan las limitaciones de aquellos primeros juegos tridimensionales. El control no siempre resulta tan cómodo como estamos acostumbrados actualmente y la cámara puede convertirse en un problema en determinados momentos.
La versión de Game Boy Color vuelve a plantear la aventura desde una perspectiva completamente distinta. Tenemos otro plataformas bidimensional que adapta la película a las características de la portátil. Al final, A Bug’s Life funciona como un complemento que ayuda a entender mejor el tipo de videojuegos que se estaban desarrollando durante aquellos años.
Una segunda oportunidad para los juegos clásicos
Una de las decisiones más interesantes de Toy Story Retro Roundup! está en todo lo que rodea a los juegos originales. Los títulos conservan sus características, pero la recopilación añade varias herramientas que hacen mucho más cómoda la experiencia actual. El guardado en cualquier punto es probablemente una de las más útiles. Podemos detener la partida prácticamente cuando queramos y continuar más adelante sin depender de los sistemas de guardado originales.
El rebobinado también tiene mucho sentido, especialmente en los juegos más exigentes. Si fallamos un salto o cometemos un error, podemos retroceder unos segundos y volver a intentarlo. En títulos diseñados alrededor de vidas limitadas y repeticiones constantes, la diferencia se nota bastante.
También podemos utilizar los códigos de Rex para desbloquear ventajas como invencibilidad, vidas ilimitadas o niveles. Quien quiera disfrutar de los juegos de la manera tradicional puede ignorarlos, mientras que aquellos que simplemente quieran descubrir el contenido tienen una alternativa mucho más cómoda; eso sí, anula la posibilidad de obtener trofeos.
El modo práctica resulta especialmente interesante. Algunas situaciones pueden ser poco intuitivas y, en determinados momentos, el problema no está tanto en la dificultad como en descubrir qué debemos hacer. Poder observar una demostración y tomar el control en mitad de ella facilita bastante ese proceso. A todo esto se suman unas instrucciones adaptadas para consultar con mayor facilidad los controles y las particularidades de cada juego. Son pequeños añadidos, pero ayudan a que títulos con varias décadas a sus espaldas resulten más accesibles sin necesidad de modificar su diseño original.


Apartado técnico
Reunir juegos procedentes de Mega Drive, Super Nintendo, Game Boy, Game Boy Color y PlayStation supone trabajar con diferencias técnicas enormes. Cada versión mantiene las características de la plataforma para la que fue creada y eso se aprecia especialmente cuando comparamos varias adaptaciones del mismo título.
Las versiones de PlayStation cuentan con una presentación visual mejorada y también existe la posibilidad de utilizar una imagen a resolución original. Esta segunda opción resulta especialmente interesante para quienes quieran mantener una apariencia más cercana a la del hardware original. La recopilación también incorpora algunas funciones adicionales desde su interfaz. El menú extra se abre pulsando hacia dentro el stick derecho y desde ahí podemos acceder a las diferentes herramientas de calidad de vida o regresar al menú principal.
Al principio puede resultar un poco extraño, sobre todo porque salir de uno de los juegos no funciona exactamente como esperaríamos con un mando moderno. Una vez conocemos el sistema, sin embargo, resulta sencillo de utilizar. En una colección de estas características, el trabajo técnico no consiste únicamente en conseguir que los juegos funcionen. También hay que hacer que resulte cómodo jugarlos hoy. Y aquí las opciones de guardado, rebobinado y práctica terminan teniendo más peso que cualquier mejora puramente visual.

Apartado gráfico y artístico
Pocas cosas permiten apreciar mejor el paso del tiempo que jugar a todos estos títulos de manera consecutiva. La colección funciona casi como una pequeña línea temporal en la que podemos ver cómo cambiaron las posibilidades visuales de los videojuegos en apenas unos años.
Toy Story comienza el recorrido en la época de los 16 bits. Los personajes de Pixar tienen que adaptarse a las posibilidades de Mega Drive y Super Nintendo, mientras que la versión de Game Boy lleva esa representación todavía más lejos dentro de las limitaciones de la portátil. La diferencia con Toy Story 2 en PlayStation es enorme. De repente, los personajes y escenarios adquieren volumen y podemos recorrer localizaciones que reconocemos de la película desde una perspectiva completamente diferente. Los escenarios de Toy Story 2 aprovechan especialmente bien esa idea. La casa de Andy deja de ser simplemente el lugar donde ocurren determinadas escenas y se convierte en un espacio que podemos recorrer y explorar.
Buzz Lightyear of Star Command presenta una identidad visual distinta porque su inspiración procede de la serie de televisión. El espacio, los enemigos y los diferentes planetas permiten alejarse de la estética doméstica que caracteriza a Toy Story. En Toy Story Racer, la escala vuelve a tener un papel importante. Los circuitos funcionan porque están diseñados alrededor de lugares que conocemos, pero vistos desde la perspectiva de un juguete. A Bug’s Life, por su parte, vuelve a mostrar las posibilidades y limitaciones de las primeras aventuras tridimensionales de aquella época.
Es evidente que ninguno de estos juegos puede competir técnicamente con una producción moderna. Tampoco sería justo exigirlo. Su valor visual está precisamente en permitirnos observar cómo evolucionó la representación de estos mundos entre mediados de los noventa y principios de los 2000.

Apartado sonoro
El apartado sonoro sigue una evolución muy parecida. Las primeras versiones tienen que trabajar con las limitaciones de Mega Drive, Super Nintendo y Game Boy, mientras que PlayStation permite ofrecer una presentación mucho más elaborada. En Toy Story, la música y los efectos ayudan a mantener el vínculo con la película incluso cuando las limitaciones técnicas impiden trasladar por completo su apartado audiovisual.
Toy Story 2 da un paso adelante y ofrece una presentación mucho más cercana a lo que empezábamos a esperar de los videojuegos de finales de los noventa. Las escenas y los diferentes efectos ayudan a reforzar la sensación de estar ante una aventura basada directamente en la película. Buzz Lightyear of Star Command adopta un tono diferente, más cercano a la serie de televisión y a su ambientación espacial. Toy Story Racer, por su parte, apuesta por un apartado sonoro más desenfadado y acorde con su propuesta centrada en las carreras.
La colección también incorpora material adicional relacionado con el desarrollo de los videojuegos. Son seis vídeos que, en conjunto, superan la hora de duración y permiten conocer más detalles sobre la creación de los títulos incluidos. Este contenido complementario aporta bastante valor, especialmente después de terminar alguno de los juegos. Para quienes tengan curiosidad por saber qué había detrás de estas producciones, supone una forma interesante de acompañar la experiencia jugable.

Edición física de Toy Story: Retro Toundup!
Meridiem se encarga de traer este título en formato físico a nuestro país, dentro de un pack que reúne Toy Story 3 Complete Edition junto a Toy Story: Retro Roundup!, disponible para PlayStation 4, PlayStation 5, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2. Una oportunidad perfecta para recuperar todas las aventuras basadas en el universo de Pixar en una misma edición. Y, si queréis conocer también nuestra opinión sobre el otro juego del pack, muy atentos a su análisis, disponible a partir de mañana en Punto de Respawn.

Conclusión
Toy Story Retro Roundup! es una recopilación pensada para quienes sienten nostalgia por una época concreta de los videojuegos, pero también tiene argumentos para despertar la curiosidad de quienes nunca llegaron a jugar a estos títulos. Su principal fortaleza es la variedad. Los seis juegos no ofrecen la misma experiencia y tampoco pretenden hacerlo. Toy Story es un plataformas de 16 bits exigente; Toy Story 2 presenta dos interpretaciones muy diferentes de una misma película; Buzz Lightyear of Star Command explora el universo de la serie de televisión; Toy Story Racer convierte a los juguetes en pilotos; y A Bug’s Life amplía la colección con otra adaptación de Pixar.
Algunos títulos han envejecido mejor que otros. Hay controles que requieren paciencia, cámaras que hoy pueden resultar incómodas y diseños que pertenecen claramente a otra generación. Sin embargo, las herramientas añadidas por la colección hacen que esas dificultades sean mucho más llevaderas. Poder guardar en cualquier momento o rebobinar tras un error cambia bastante la relación que tenemos con juegos diseñados originalmente bajo unas reglas mucho más exigentes.
También es un acierto conservar las diferentes versiones. Poder comparar Toy Story en Mega Drive, Super Nintendo y Game Boy, o descubrir las diferencias entre Toy Story 2 en Game Boy Color y PlayStation, aporta una perspectiva que se perdería si la recopilación se hubiera limitado a escoger un único juego por película.
La nostalgia está presente, evidentemente, pero también existe curiosidad. Curiosidad por descubrir cómo funcionaban estas adaptaciones, cómo cambiaban según la consola y cómo evolucionaron junto al propio medio. Para los aficionados a Toy Story, es una forma estupenda de reencontrarse con una parte menos conocida de la saga. Para quienes disfrutan de los videojuegos retro, supone además un recorrido interesante por varias generaciones de consolas. Puede que algunos de estos juegos no hayan envejecido especialmente bien. Otros, en cambio, pueden sorprender precisamente porque todavía conservan buena parte de su encanto. Pero todos juntos cuentan algo que merece la pena recordar: durante aquellos años, jugar a una película podía significar vivir una experiencia completamente diferente dependiendo de la consola que tuvieras en casa.

Lo mejor
- Una colección muy variada con seis juegos y diferentes versiones
- La posibilidad de comparar adaptaciones de una misma película en distintas plataformas
- Las opciones de guardado, rebobinado y práctica hacen mucho más accesibles los juegos clásicos
- Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue! sigue siendo uno de los títulos más interesantes del conjunto
- El contenido adicional ayuda a contextualizar una etapa muy particular de los videojuegos
Lo peor
- El paso del tiempo se nota especialmente en algunos controles y cámaras
- Determinadas propuestas pueden resultar repetitivas actualmente
- El componente nostálgico puede pesar bastante a la hora de disfrutar de algunos de los títulos incluidos
Nuestra valoración de Toy Story: Retro Roundup!



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