Meridiem ha confirmado que Xeno Crisis se lanzará en formato físico el 26 de junio de 2026 para PlayStation 5, PlayStation 4, Nintendo Switch y Xbox Series X y Xbox One. El juego ya es conocido por su enfoque directo y su estilo arcade clásico, y ahora vuelve a las tiendas para quienes quieran disfrutarlo en consola con edición física. Esta versión mantiene la propuesta original, centrada en la acción rápida y la supervivencia constante dentro de una base infestada de alienígenas.
Acción arcade, armas variadas y partidas que cambian en cada intento
En Xeno Crisis te pones en la piel de un grupo de marines que llega a un puesto de investigación completamente fuera de control. La misión no deja dudas desde el principio: sobrevivir, rescatar a los posibles supervivientes y llegar hasta el origen del brote alienígena para acabar con él. Cada partida te obliga a moverte rápido, tomar decisiones en segundos y aguantar el tipo frente a oleadas de enemigos que no dan respiro.
El juego apuesta fuerte por la rejugabilidad gracias a mapas que se generan de forma aleatoria. Esto hace que cada intento sea distinto, ya que nunca sabes qué habitaciones o peligros te vas a encontrar al avanzar. Además, puedes usar hasta diez armas diferentes, lo que te permite cambiar de estrategia según el tipo de enemigo o la situación en pantalla.
También incluye siete zonas distintas y seis jefes finales con patrones propios que tienes que aprender si quieres superarlos. No es un juego que te lo ponga fácil, porque cada enfrentamiento te obliga a adaptarte y mejorar tu forma de jugar. A esto se suma un modo cooperativo local para dos jugadores, donde la coordinación con tu compañero es clave, sobre todo a la hora de gestionar la munición y no quedarse vendido en mitad del combate.
En lo visual, Xeno Crisis apuesta por un pixel art muy marcado que recuerda a los arcades de los años 90. Todo está acompañado por una banda sonora intensa que acompaña bien el ritmo del juego. Es un título pensado para quienes buscan acción directa, partidas cortas pero exigentes y ese toque clásico que no perdona errores.





