Todos “gozamos” de una vida frenética, sin apenas momentos de reflexión y calma, en un mundo donde a menudo se prioriza el hacer rápido antes que el hacer bien. En Momento la dinámica cambia: haz, como quieras y a tu ritmo. Este cozy game nos introduce una historia sencilla pero con muchos matices, una historia que se irá construyendo a medida que ordenemos las distintas estancias que ponen a nuestra disposición. No hay un orden establecido, no hay un nivel mal completado; solo objetos, un espacio donde ir colocándolos y una trama oculta que requerirá un jugador activo y curioso para desentrañar.

Fecha de salida: 6 de junio de 2026
Desarrolladora: Fat Alien Cat, Nomo Studio
Distribuidora: Silver Lining Interactive, Tesura Games
Plataformas disponibles: PC, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2, PlayStation 5, Xbox Series X|S
Textos: Español
Voces: –
Plataforma analizada: Nintendo Switch 2
Historia: Los primeros compases siempre importan
Momento nos abre las puertas a descubrir y participar, hasta cierto punto, en la vida de Sam y su familia, especialmente de Tyler, a quien veremos convertirse en el principal pilar de nuestra protagonista. Sam es una niña inquieta (al menos en los primeros niveles, correspondientes a su infancia), cuyos intereses no solo iremos descubriendo a medida que avancemos, sino que también moldearemos con nuestras decisiones.
La narrativa se desarrolla mediante notas y la inspección de los propios objetos que coloquemos, de una forma sutil y silenciosa. Si no quieres perderte nada, tendrás que estar atento a todo e hilar cada dato que vaya arrojando luz sobre lo que ocurre en la vida de Sam.
Cada vez que terminemos con una habitación, veremos una pared llena de marcos. Las fotografías que contengan serán los nuevos cuartos que vayamos desbloqueando. Así la historia se irá ramificando hacia un lado u otro. Cada vez que la completemos de principio a fin, volveremos al punto de partida para tomar otra dirección y desbloquear una nueva variante y final.


Jugabilidad: Cada cosa en su lugar
Como ya hemos ido introduciendo, la jugabilidad de Momento se basa en ordenar objetos en una habitación, bebiendo directamente y sin disimulo del célebre Unpacking (incluso hemos encontrado una referencia explícita del juego, lo cual nos ha parecido un detallazo), con la particularidad de que la historia puede cambiar de forma mínima o significativa en función de nuestras elecciones.
¿A ti qué te gusta más?
En cada nivel o habitación encontraremos uno o más cofrecitos dorados que contendrán tanto la decisión en cuestión (una elección entre tres objetos diferentes que determinarán los intereses de Sam) como los ítems asociados a la misma. Si, por ejemplo, al inicio del juego elegimos el peluche del dinosaurio, a Sam le gustarán los dinosaurios. Obviamente, según vaya creciendo, sus intereses serán un poco más complejos, como la ciencia o el arte, por ejemplo, temas mucho más amplios en los que profundizar.

Pixel arriba, pixel abajo
Si hay algo en lo que creo que muchos estaréis de acuerdo conmigo, es en que, como buenos frikis del orden en los videojuegos, seguro que os gusta la opción de la cuadrícula en este tipo de títulos. No la imposición de colocar un objeto entre un cuadrado (invisible o no) y otro, sino la mera opción de hacerlo si así lo deseamos. De este modo, si queremos poner dos objetos a la misma altura, podremos hacerlo sin falta de quedarnos ciegos o perder el pelo del estrés en el camino. Momento tiene opciones para que varios objetos se puedan «anexar» y alinear, y eso está genial porque, además, podremos activar o desactivar esta opción.
El problema es que no en todos los casos es suficiente, como a la hora de colocar ventanas (en el modo creativo, que veremos más abajo) o fotos en la pared, ya que la opción que os he descrito aplica solo a objetos que estén pegados unos a otros, como libros en una estantería u otros ítems apilados.
Puzles
Cada habitación nos propone diferentes retos que cumplir, misiones cuya información dada será simplemente una pista para completarla. Eso sí, si presionamos el símbolo de interrogación («?») de cada una de ellas, se nos resaltarán en pantalla los objetos involucrados en su resolución. De este modo, puesto que la forma en que ordenemos el cuarto no importa de cara a completar el nivel, las misiones añaden «algo que hacer» mientras vamos inspeccionando y colocando los trastos de Sam y compañía.
En función de los intereses de Sam que elijamos, podremos completar unos u otros desafíos. No podemos hacerlo todo en una sola run, sino que tendremos que terminar la trama para volver a repetir la pantalla con otras decisiones para así tener oportunidad de completar los que nos queden. Aparte de estos más concretos, tendremos otros genéricos. Si los superas en la primera partida, no tendrás que repetirlo en el resto. Esto hace más llevadera la jugabilidad, pero resta también interés al no tener tanto más que hacer, si bien es cierto que las habitaciones cambiarán según las opciones que elijamos para avanzar.


Si completamos todos los desafíos de un nivel, se nos recompensará con un objeto que podremos usar tanto en esa misma estancia como luego en el modo creativo. Como mencionamos brevemente al principio de este análisis, los creadores no se han privado de añadir un pequeño easter egg dedicado a un juego en el que estamos seguros de que se han inspirado. ¿Reconocéis la imagen? Seguro que sí.

Modo creativo
En el modo creativo podremos construir nuestras propias habitaciones valiéndonos de los objetos que vayamos desbloqueando en el modo historia. Podremos cambiar el diseño de los elementos, la hora del día e incluso la dirección de la luz. Cuando hayamos terminado, podremos hacer una captura del resultado para compartirlo con quien queramos.
Podemos empezar tanto a partir de un escenario ya visto en la historia como completamente de cero, y editar desde los cimientos hasta los objetos más insignificantes. Eso sí, disponer de un botón de «deshacer» habría estado genial para esas veces que, tras minutos cuadrando la simetría de una habitación, clicas sin querer en una ventana por estar en la capa equivocada, por ejemplo, y vuelves al punto de partida en tu insaciable sed por ver cada elemento equidistante del resto y perfectamente ubicado. Que sí, que ya, que es un juego cozy, ya lo sé; ¡pero dejadme estresarme por buscar la simetría!


Apartado técnico
En Momento, encontramos tres disposiciones diferentes en cuanto al control. En primer lugar, tenemos el control táctil, que en ocasiones nos puede facilitar y aligerar especialmente la activación de las opciones que se muestran en la parte superior izquierda de la pantalla, pues son iconos bastante pequeños y con el cursor es más difícil atinar. Sin embargo, más allá de eso, no podremos jugar en su totalidad de esta forma.
Por otro lado, los controles en sobremesa y en portátil, al margen de lo anterior, son diferentes. Si bien podemos entender que se busca la comodidad, creemos que es más intuitivo optar por una de las dos opciones, o incluso dejar dicha elección a manos del jugador mediante el menú de ajustes. No nos parece un error como tal, pero sí que creemos que funcionaría mejor si se mantuviese una sola disposición. Si has estado jugando en un monitor y de pronto quieres llevarte la Switch en modo portátil, siempre sentirás que todo se te descuadra. Se siente como cuando cambias de un mando de PlayStation o Xbox a uno de Nintendo: tu cerebro cortocircuita y no da una hasta que se acostumbra a los nuevos botones.
Por último, y lo que hace especial a esta versión de Switch 2, tenemos el control como mouse del joycon derecho. Siendo sincera, nunca he sido especialmente fan de usar como un ratón el mando (no me parece especialmente cómodo), pero debo admitir que, tratándose de un juego como este —con un gameplay desarrollado a través del control de un cursor—, era una opción que venía buscando y cuya ausencia me habría decepcionado.
La sensibilidad de la cámara y el cursor es bastante baja, pero afortunadamente podremos tocar ambos parámetros desde los ajustes. Esta opción se agradece mucho teniendo en cuenta que manejar con precisión un cursor mediante un joystick no siempre es una tarea agradable ni sencilla.
Apartado gráfico y artístico
A la vista está que Momento cuenta con un apartado gráfico que no solo han cuidado meticulosamente, sino que también constituye uno de los puntos más fuertes del título. El juego busca no solo ser relajante y tranquilo, sino ser bonito y agradable a la vista, y es algo que logra sin ninguna duda. Utiliza colores vibrantes, sin llegar a cargar el escenario. No encontramos tonos «agresivos» en su composición; al contrario, podemos disfrutar de una armonía de tonos pastel combinados con otros más vivos, aunque no estridentes. Dicha armonía casi parece formar parte del gameplay. El juego no te obliga a elaborar entornos bonitos; puedes perfectamente ordenar los objetos de manera caótica, pero su esencia te invita a buscar una calma visual, y es un punto muy positivo por lo coherente que resulta.

No obstante, sí que hay algo que nos ha entorpecido e incomodado durante nuestras partidas. Si bien creemos que se ha solucionado en mayor parte mediante una actualización (al menos es la sensación que nos ha dado), aún siguen presentes ciertas superposiciones poco naturales entre objetos, así como alguna posición cuya perspectiva es un poco cuestionable a nuestros ojos. Eso sí, debemos resaltar que la desarrolladora se muestra activa y comprometida a seguir no solo mejorando el juego, sino también añadiendo nuevas opciones y contenido.

Apartado sonoro
La música que acompaña nuestras sesiones de orden y limpieza es muy calmada, bonita y agradable, envolviendo los distintos escenarios con esa alma cozy que tanto nos gusta. Nos invita a la tranquilidad y nos sumerge en una historia que se cuenta en pocas palabras y muchos recuerdos.
El juego carece de voces, así como lo hace de NPCs, por lo que no se echa especialmente en falta oír ningún tipo de doblaje. De este modo, podemos ser uno con el entorno, meternos de lleno en los entresijos de cada objeto, nota y estancia para descubrir más información sobre Sam, Tyler y compañía.
Los efectos de sonido cumplen y son agradables al oído, pero son sencillos; no destacan, pero tampoco dejan un vacío. Quizá una mayor variedad de ellos, o una búsqueda de sonidos más realistas o menos genéricos habrían hecho de este apartado algo un poco más memorable. Aun con eso, nos han gustado y, si bien podrían sumar más, tampoco restan en absoluto.
Edición física de Momento
Por suerte para todos nosotros, Tesura Games nos trae este genial cozy game en formato físico. En esta ocasión, se trata de una edición estándar, disponible para Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PlayStation 5. Para ir abriendo el apetito, nada mejor que colocar esta edición en nuestra estantería antes de empezar a ordenar de verdad en el propio Momento.

Conclusión
Momento es un cozy game que bebe sin disimulo (pero con mucho respeto) de títulos como Unpacking. ¿Que si logra imitarlo? Absolutamente no, pero porque tampoco lo busca, y es ahí donde se diferencia y toma distancia de su «antecesor». Momento narra una historia en la que cada objeto tiene una razón de ser, y es responsabilidad del jugador hacerse consciente y partícipe de ella. Si te gustan los juegos tranquilos, el orden sin prisa ni presión y la buena narrativa, no te puedes perder este título bajo ningún concepto.
Lo mejor
- La toma de decisiones que cambian la personalidad y futuro de Sam
- Una forma de contar la historia original y emotiva
- La versión de Nintendo Switch 2 aprovecha el modo mouse de los joycons
Lo peor
- Historia demasiado corta; lo que la alarga es elegir otras opciones diferentes a las ya tomadas
- Los objetos se superponen de forma antinatural, lo cual en ocasiones estresa más que relajar
- Aunque Sam sea la protagonista, actúa como un simple narrador. Al terminar el juego, nos daremos cuenta de que conocemos mejor a su hermano Tyler que a ella, lo cual resulta incluso un poco frustrante
Nuestra valoración de Momento








