«La verdad es más extraña que la ficción, pero es porque la ficción está obligada a ceñirse a las posibilidades; la verdad no.» Esta frase de Mark Twain define muy bien la realidad en la que vivimos.
Muchas veces encontramos en nuestras pantallas la frase que reza: «Basado en hechos reales». Esto supone una sugestión innata a la hora de jugar. En muchos casos se utiliza como herramienta narrativa, aunque, a la hora de la verdad, no esté basado en ningún acontecimiento ni persona real.
Sin embargo, hay muchas obras en el medio que usan realmente hechos históricos o declaraciones acerca de experiencias que merecen ser contadas.

3 juegos muy reales
Hoy vengo a hablaros de tres juegos de terror que se respaldan en hechos reales para narrar su historia. Todos ellos forman parte del género conocido como walking simulator. Es comprensible que, a la hora de sumergirnos en una historia que busca inspirarnos miedo, los desarrolladores opten por este enfoque.
A lo largo de estos tres juegos veremos el uso de la frase «basado en hechos reales» de formas diferentes, siendo unos más ceñidos a los acontecimientos y otros con una mayor libertad creativa.
The Town of Light
El primer juego es The Town of Light. Este título nos sitúa en la Volterra actual. Sin embargo, gran parte de los acontecimientos serán narrados desde las vivencias de Renée, una chica de 16 años que fue internada en 1938 en un hospital psiquiátrico italiano. El lugar existió realmente, siendo considerado uno de los espacios más atroces del siglo pasado.
Si bien la historia que nos cuentan no es real, los sucesos aislados que aparecen sí son experiencias verídicas y registradas de la historia del lugar.
A lo largo de la aventura visitaremos las diferentes alas y salas en las que vivían los internados. Seremos espectadores de algunas de las prácticas médicas más desgarradoras y crueles de la humanidad. A su vez, descubriremos las ilusiones y pensamientos de algunos personajes.

De los juegos que veremos hoy, este es el que tiene un mayor componente emocional. No se trata de una experiencia de terror al uso. No hay jump scares ni seremos víctimas de sobresaltos innecesarios. El terror reside en la profunda tensión que genera la ambientación.
Lo que provoca este juego es la repugnancia hacia el ser humano en su faceta más brutal. No es un juego para todo el mundo. Se tratan temas como violaciones, abusos y suicidio. Asimismo, algunas prácticas quirúrgicas nos mostrarán imágenes difíciles de olvidar.
Gran parte de las historias del juego las descubriremos a través de recuerdos y registros escritos, haciendo que la sensación de inmersión sea completa mientras recorremos los abandonados pasillos del lugar.

Fears to Fathom
Esta saga de juegos quizá sea la más interesante para el tema que tenemos entre manos. Fears to Fathom es una serie de episodios cortos sin relación entre ellos. La parte clave está en las historias que se cuentan. Cada una de ellas proviene de testimonios anónimos publicados en Reddit.
Es decir, somos partícipes de experiencias vividas que forman parte de la vida cotidiana. No veremos cosas sobrenaturales ni leyendas urbanas. Lo que se cuenta a través de estos capítulos es algo que podríamos vivir en nuestro día a día. Desde una noche solos en casa hasta una vuelta a casa conduciendo o un viaje de vacaciones.

El terror reside en lo cotidiano de las situaciones. Ser consciente de que nos podría pasar a nosotros. El juego cuenta con una estética retro y un efecto VHS que aporta todavía más fidelidad a lo que se cuenta.
La jugabilidad es simple, con un movimiento básico y pocas opciones. No tendremos armas ni herramientas a nuestro alcance. Deberemos afrontar las situaciones de la forma que lo hicieron quienes las vivieron realmente; es decir, como una persona más.
La saga cuenta a día de hoy con seis capítulos. El primero se puede encontrar totalmente gratis, siendo de menor duración que el resto.

Butcherman
Este título nos sitúa en una historia de secuestro. El juego no está oficialmente basado en un hecho real, ya que cuenta con un factor más jugable. Mientras que el resto de juegos nombrados funcionan como un walking simulator puro, este hace un mayor uso de los puzles y del terror ficticio.
No se basa en un único asesino, sino en varios casos conocidos. El juego hace mención a secuestros de personas sin hogar, a las cuales atraían mediante la promesa de comida y un techo. Una vez las secuestraban, abusaban de ellas y las asesinaban.

El creador no ha revelado de qué caso se trata. Sin embargo, hay varias coincidencias con algunos delincuentes cuyo modus operandi era similar al mostrado en el juego. El gameplay funciona de forma similar al de los otros títulos. Avanzas por diferentes salas, intentando no alertar a tu captor y resolviendo los diferentes puzles que te frenan.
Es el juego de los tres que más se aleja de la realidad. Sin embargo, aunque cuente con una mayor carga de ficción, merece la pena vivir la experiencia.
Cuando la realidad da más miedo que la ficción

Estos han sido unos cuantos juegos de terror basados en hechos reales. Algunos toman inspiración en sucesos reales y otros son fieles a las vivencias exactas. Pero todos tienen algo en común: el horror humano.
Estas historias no tratan de fantasmas ni de alienígenas, sino de personas. De la maldad humana, del miedo a la soledad y la gente que nos rodea. La forma en la que percibimos la realidad y lo horrible de enfrentarnos a lo desconocido. Porque la ficción nunca superará a la realidad misma.



