Análisis

Disciples: Domination continúa la historia de La reina Avyanna

Los juegos tácticos por turnos siguen dando bastante de qué hablar, y esta vez vuelve a escena Disciples: Domination, una entrega que debutó en formato digital el pasado 26 de febrero y que ahora regresa en formato físico. El juego propone una experiencia de estrategia por turnos con combates tácticos y elementos de RPG, todo ello dentro de una ambientación de fantasía oscura bastante marcada.

Fecha de salida: 26 de febrero de 2026 ( Digital) y 21 de mayo de 2026 (físico)
Desarrolladora:
Artefacts Studio
Distribuidora:
Kalypso Media
(Digital) Meridiem (Físico)
Plataformas disponibles:
PC, PlayStation 5, Xbox Series X|S
Textos: Español
Voces: Inglés y Francés
Plataforma analizada: PlayStation 5

Historia: La reina Avyanna

Disciples: Domination continúa la historia de Nevendaar unos años después de los eventos de la entrega anterior Disciples: Liberation. Lo que en teoría debería haber sido una etapa de paz y reconstrucción tras la guerra se ha complicado bastante, y el mundo sigue lejos de estar estable. En lugar de tranquilidad, lo que hay es tensión constante entre facciones, territorios en disputa y un equilibrio que se mantiene con mucha dificultad.

La reina Avyanna sigue en el centro de todo, gobernando desde Yllian, pero su situación no es nada sencilla. El peso del poder, las decisiones del pasado y la presión de mantener unido un reino tan fragmentado empiezan a pasarle factura. Poco a poco, su control sobre el mundo se vuelve más frágil, y también se nota cómo sus aliados no siempre están tan alineados como deberían.

A eso se le suman nuevas amenazas que empiezan a moverse en la sombra, con fuerzas desconocidas que alteran el equilibrio del mundo, antiguas razas y clanes que vuelven a reclamar su sitio y conspiraciones que hacen que nadie esté del todo seguro de quién está realmente de su lado. Todo esto empuja la situación hacia un punto en el que cada decisión que tomemos tiene su consecuencia.

Jugabilidad: Fiel a sus raíces

Volvemos a este mundo de fantasía oscura para ocupar el trono de la reina Avyanna y tratar de mantener unido un imperio que se desmorona desde dentro. La situación del reino es cada vez más inestable, con distintas facciones moviéndose por interés propio y un conflicto que parece estar lejos de terminar.

El título apuesta por una estrategia bastante pausada, de esas que te obligan a mirar bien el mapa y pensar el siguiente paso antes de lanzarte a mover tropas sin más. Aquí cada movimiento tiene bastante peso, tanto a la hora de explorar como durante los enfrentamientos, donde posicionarse bien y saber cuándo atacar puede marcar completamente la diferencia.

Además, el juego tiene un componente RPG bastante marcado gracias a la progresión de héroes y unidades, que van mejorando con experiencia, desbloqueando habilidades y evolucionando conforme avanzamos. Eso hace que poco a poco sintamos que nuestro ejército crece junto a nosotros y que las decisiones sobre cómo desarrollar cada unidad tengan bastante importancia durante la partida.

Cuatro clases, cuatro estilos de juego

Una vez que hemos acabado con la fase inicial, que funciona como un tutorial básico, tendremos que elegir una clase que define nuestro estilo de combate y, lo más importante, nuestras habilidades. Cada clase, como ya te imaginarás, tiene su propio árbol de habilidades y funciones estratégicas en el campo de batalla. Lo interesante es que no es una elección permanente, así que podrás probar las cuatro clases y quedarte con la que mejor se ajuste a tu forma de jugar, aunque para cambiar entre ellas habrá que pagar una cierta cantidad de oro.

Ten en cuenta que cada vez que subes de nivel obtienes puntos de habilidades, que son los que te permiten invertir en el árbol de habilidades de cada clase. Este árbol se divide en dos caminos diferentes, aunque ambos se pueden usar libremente, así que no estás obligado a seguir uno solo.

Simplemente vas gastando los puntos para desbloquear la siguiente casilla y avanzar por donde más te interese, lo que también deja bastante margen para experimentar con las distintas habilidades y pasivas que puedes ir desbloqueando y ver qué estilo encaja mejor contigo.

Por último, Avyanna puede aprender diferentes tipos de hechizos y, una vez desbloqueados, podemos mejorarlos hasta el nivel máximo disponible, aunque para ello se necesitan muchos recursos para subor de rango. Ten en cuenta que el dominio de los hechizos depende de la clase que tengamos en ese momento, así que no todas las clases se especializan en lo mismo ni tienen las mismas opciones.

Exploración de Nevendaar

La exploración se realiza desde una vista isométrica, pudiéndonos desplazar a lomos de nuestro caballo por escenarios semiabiertos que se interconectan entre sí con otras zonas y mazmorras. Por el camino no solo nos encontraremos con enemigos, sino también con personajes que nos ofrecen misiones secundarias, fuentes de salud que sirven para restablecer la vida cuando sea necesario y zonas de conquista que, en su mayoría, son estructuras que nos aportan recursos como minas de oro, entre otras.

Desde el mapa del mundo podemos volver a cualquier zona que ya hayamos visitado, y durante la exploración también nos encontraremos con vías de paso, que funcionan como puntos de viaje rápido. Estas nos permiten desplazarnos más fácilmente entre zonas ya exploradas dentro de la misma región en la que nos encontremos en ese momento.

Algunas de las misiones secundarias que encontramos pueden acabar desbloqueando un nuevo miembro para nuestro escuadrón, así que siempre es recomendable intentar hacer aquellas en las que veamos un personaje interesante o que pueda sumarse al grupo.

Eso sí, todo depende de cómo afrontemos las misiones, ya que nuestras decisiones influyen directamente en el resultado y pueden llevar la situación en una dirección u otra. Incluso pueden afectar a la relación que tengamos con las distintas facciones, haciéndola mejorar o empeorar en función de lo que hagamos durante la partida.

Gestionando la ciudad de Yllian

Avyanna gobierna Nevendaar desde la legendaria ciudad de Yllian, a la que por fortuna podemos acceder en cualquier momento teletransportándonos siempre que no estemos en combate. Es, por así decirlo, nuestro bastión y nuestro hogar, y poco a poco podemos ir mejorándola, lo que nos ayudará a llevar mejor nuestra tarea.

Para ello, necesitamos saber bien la forma de gestionar los siete recursos principales, que son el oro, que funciona como la moneda del juego, el hierro, la madera, el flujo arcano, la esencia divina, el primordial y el impío. Cada uno tiene su papel dentro del desarrollo de la ciudad y de las distintas mejoras que podemos ir desbloqueando.

Por otro lado, si contamos con las instalaciones adecuadas según la raza correspondiente, podemos reclutar nuevas unidades, desbloquear e investigar nuevos guerreros y mejorar su fuerza para que nos ayuden en las batallas. Como se puede ver, cuanto más invirtamos en la ciudad, mayores serán los beneficios que obtendremos de cada edificio de facción y más opciones tendremos a la hora de preparar nuestro ejército.

Disponemos de un mercado donde podemos comprar nuevo equipamiento e incluso recursos, aunque estos se van desbloqueando según la categoría que tengamos en el castillo. También contamos con un herrero, que nos permite mejorar la categoría de nuestras armas y armaduras para seguir fortaleciendo al grupo conforme avanzamos en la aventura.

Quejas y decisiones

Toca hablar del salón del trono, que se encuentra dentro de nuestro castillo de Yllian. Desde aquí es donde cumplimos con nuestro deber y quizá con una de las tareas más importantes para un gobernante, que es escuchar y resolver las quejas de nuestra gente. Son situaciones en las que tienes que pararte a pensar bien, entender el origen del conflicto y elegir una decisión adecuada para intentar solucionarlo o al menos apaciguarlo. Dependiendo de lo que decidamos, obtendremos diferentes recompensas.

Nos encontramos principalmente con tres tipos de quejas. Las que están vinculadas directamente a la historia principal, las quejas de exploración, que vendrían a ser las secundarias que aparecen mientras recorremos Nevendaar, y por último las llamadas quejas de crisis, que tienen un impacto más importante en la relación con las distintas facciones.

Sistema de combate

Entrando ya en la acción, cuando iniciamos un conflicto, ya sea durante una conquista o en un enfrentamiento contra enemigos, empezamos siempre con una fase de preparación en la que decidimos qué unidades vamos a desplegar y la posición que ocuparán en el campo de batalla. De primeras puede parecer el típico sistema clásico de tablero hexagonal, pero tiene bastante más profundidad de la que aparenta. Al contar con unidades de distintas razas, las opciones estratégicas son bastante variadas y cada una cumple un papel importante dentro de nuestra formación.

Hay que tener muy en cuenta contra qué tipo de enemigos y razas nos enfrentamos para intentar aprovechar sus debilidades y no entrar en combate sin pensar demasiado la composición del escuadrón. Cada personaje dispone de varios puntos de acción diferentes. El punto azul sirve para movernos, el rojo para atacar o usar habilidades y el amarillo funciona como una acción extra que podemos usar tanto para movernos como para atacar. Además, la mayoría de habilidades aplican estados positivos o negativos.

La planificación es vital

Cada unidad consume cierta cantidad de liderazgo, así que eso condiciona bastante qué tropas podemos desplegar. Podemos tener hasta diez unidades en primera línea y tres en retaguardia, que no consumen liderazgo y sirven como apoyo automático. Por ejemplo, si colocamos magas o arqueras en esa zona, atacarán automáticamente a las unidades enemigas cercanas. En total, podemos disponer de hasta 250 unidades para formar un máximo de tres escuadrones distintos.

En la mayoría de batallas también encontraremos objetivos opcionales que, si conseguimos completarlos, nos recompensan con piezas de equipo aleatorias que pueden venirnos bastante bien para fortalecer a nuestras unidades y mejorar la preparación del ejército. Incluso, en algunos escenarios de batalla también podremos encontrarnos con condiciones adversas que debemos tener en cuenta a la hora de mover nuestras unidades.

El juego deja claro desde el principio que no se basa simplemente en avanzar y atacar sin pensar. Aquí hay que saber cuándo lanzarse al combate y cuándo esperar, especialmente en dificultades más altas. En vez de gastar puntos de acción de inmediato, podemos optar por esperar y retrasar el turno de una unidad para que los enemigos se acerquen más y así atacar en una mejor posición. Incluso, si terminamos el turno sin gastar ciertas acciones, podemos recuperar parte de la vida de la unidad.

Apartado técnico

El juego presenta algunas caídas de fps en ciertos escenarios, aunque en otras localizaciones funciona de forma bastante fluida y estable. También nos hemos encontrado con alguna que otra errata en los textos, no es algo constante ni demasiado molesto, pero sí puede aparecer de vez en cuando durante la partida.

A nivel general, el juego funciona bien, los controles son cómodos y la experiencia se deja jugar sin problemas. La interfaz también resulta bastante práctica, ya que es fácil navegar por los distintos menús y encontrar rápidamente el panel o la información que estamos buscando.

Apartado gráfico y artístico

A nivel visual, el juego cumple muy bien con la ambientación que plantea. Los escenarios parecen auténticos dioramas detallados por los que podemos movernos libremente, con un nivel de detalle bastante alto en estructuras, decoración y elementos del entorno. Todo ayuda a transmitir esa sensación de mundo de fantasía oscura que busca el juego.

Lo mismo ocurre con el diseño de los personajes principales, que cuentan con bastante personalidad y encajan muy bien con la raza a la que pertenecen. Incluso los diseños más genéricos de las distintas facciones están bien trabajados y ayudan a que cada grupo tenga su propia identidad visual dentro del mundo de Nevendaar.

Por otro lado, las habilidades y ataques cuentan con animaciones bastante vistosas, acompañadas de buenos efectos de partículas durante las batallas. Son detalles que ayudan mucho a que los combates resulten más espectaculares y que la experiencia se sienta más inmersiva durante los enfrentamientos.

Apartado sonoro

La banda sonora tiene mucha calidad y, sabiendo quién está detrás, ya parte con ventaja a la hora de complementar la experiencia. Contamos con un total de 12 melodías compuestas por Jeremy Froböse, acompañadas por la etérea voz de Julie Elven, conocida por sus interpretaciones en League of Legends, World of Warcraft y Horizon Zero Dawn. A esto se suman las virtuosas guitarras de Chris Frost, conocido por Deathloop, y la interpretación de John Stenersen al Moraharpa para el tema enano, quien también ha colaborado con Wardruna.

Por otro lado, los efectos de sonido y el apartado ambiental también están a un gran nivel, con un audio coherente con lo que vemos en pantalla tanto en combate como en exploración. Todo encaja bastante bien con la ambientación general del juego y ayuda a reforzar la inmersión en cada situación.

Edición física de Disciples: Domination

Este 21 de mayo tendremos disponible el formato físico de Disciples: Domination para PlayStation 5 y Xbox Series, que llega de la mano de Meridiem. El juego contará con una edición Deluxe que, además del juego base, incluye varios extras pensados como incentivo para quienes quieran una versión más completa.

Entre su contenido adicional se encuentran Companion Skins, un paquete de recursos para facilitar el inicio de la partida, skins para Avyanna y su caballo, y dos skins para armas. También se incluye un compendio digital con material adicional del juego y la banda sonora digital, ampliando así la experiencia más allá del propio juego.

Conclusión

Aunque no es un título especialmente innovador dentro de la saga y puede llegar a sentirse algo repetitivo en sesiones largas, ofrece una experiencia consistente y bien construida para quienes disfrutan de los juegos de estrategia por turnos con ambientación oscura y un enfoque táctico entretenido que ofrece bastantes horas de entretenimiento.

Lo mejor

  • Estética oscura y gótica muy característica de la saga
  • Combate táctico más accesible y fácil de entender
  • Decisiones narrativas con cierto impacto en la historia
  • Facciones bien diferenciadas con estilos de juego distintos

Lo peor

  • Presenta ciertas caídas de FPS y erratas en algunos textos.
  • Repetitividad en las batallas largas.

Nuestra valoración de Disciples: Dominat

Este análisis ha sido posible gracias a una clave cedida por Meridiem.

Rulernakano

About Author

Amante de los juegos de Rol en general, crecí con un mando en la mano y desde entonces nunca lo he soltado.

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