Son infinitos los debates que se forman en la comunidad acerca del mundo retro: especulación, reproducciones, conservación. Pero hay una cuestión que muchas veces se tiende a olvidar: ¿cuándo podemos catalogar una generación de consolas como retro?
Los factores a tener en cuenta
Para ello, habría que tomar en cuenta varios factores. Quizá el primero sería la antigüedad en sí misma, contar los años que han transcurrido desde que la máquina llegó al mercado.
Si bien este factor es importante y en un primer instante podría parecer el más decisivo a la hora de catalogar una consola como retro, considero otros elementos más relevantes para la denominación de la misma.

La evolución de las mecánicas jugables
Uno de los pilares fundamentales a mi parecer sería el uso de mecánicas principales en esa generación. Es decir, ¿podría un niño acostumbrado a la generación actual jugar sin dificultades a una Nintendo 64? La respuesta en la mayoría de casos es negativa. Los controles, el uso de la cámara y, en general, las mecánicas que en ese momento eran el estándar, ahora han quedado en desuso.
Sin embargo, si ese mismo niño tuviera en sus manos un DualShock 3, perteneciente a la tercera consola de Sony, sería capaz de completar la gran mayoría de títulos de la máquina sin dificultad (juegos como The Last of Us o GTA V son nativos de esa generación).
Por ello, creo que, a día de hoy, aun habiendo transcurrido más de 20 años desde el comienzo de la 7ª generación (PS3, Xbox 360, Wii), no las consideramos consolas retro en nuestro imaginario colectivo. La forma de jugar no ha variado desde entonces, ni en mecánicas ni en los controles, que a día de hoy se han estandarizado en gran parte de los géneros.

De la infancia a la vida adulta: nuestro viaje personal
También existe otro factor, más personal, pero que podemos tener en cuenta para cierto rango de edades. Se trata de atribuir las generaciones a nuestra propia vida. Si bien muchos de los lectores pueden no incluirse en este rango, una gran mayoría lo hará.
Muchos jugamos a consolas como la PlayStation original, la Game Boy o la Super Nintendo en nuestra infancia, y tendemos a recordarlas como si de otra vida se tratara. Sin preocupaciones ni obligaciones más allá de ir al colegio y hacer los deberes que nos mandaran ese día. Eso formaba parte de una realidad muy alejada de nuestra situación actual, ya como adultos hechos y derechos.

Es por ello que, aun teniendo recuerdos lejanos de consolas como Xbox 360 o PS4, seguimos identificando esos momentos con la persona que somos hoy. Para un niño que disfrutó de la consola de Sony perteneciente a la octava generación (PS4), y que a día de hoy ha crecido, puede ser vista como algo obsoleta y retro.
Sin embargo, gran parte de la comunidad dedicada al mundo clásico de los videojuegos y el coleccionismo de consolas retro oscila entre edades muy superiores. Por eso mismo, el pensamiento colectivo tiende a considerar las últimas tres generaciones como actuales incluso a día de hoy, y se niega mentalmente a llamarlas retro, porque siguen formando parte de lo que son en este momento como persona.
¿Cuándo llegará el próximo cambio generacional?
En el mundo de los videojuegos y consolas retro nada se puede dar por sentado y no existe una verdad absoluta sobre este tema. Desde mi punto de vista, no se puede catalogar como retro solo por antigüedad, sino más bien por el alma de cada generación y lo que significó para nosotros. En las generaciones de consolas actuales no vemos un cambio generacional como ocurría antaño, no vemos ese salto gráfico que supuso un cambio abismal en los 90.

Pero el problema del estancamiento no está en el apartado gráfico, ni en otras opciones estéticas que modifican el aspecto del juego. Más bien en las mecánicas y clichés que se repiten constantemente desde la 7ª generación (mundos abiertos, experiencias más cinematográficas, QTE).
La denominación de las consolas retro no va de más polígonos ni de ampliar el número de fotogramas en pantalla. El día que consideremos que las generaciones actuales se pueden llamar retro será cuando el paradigma actual haya cambiado y veamos los juegos de los últimos 20 años como juegos obsoletos. Cuando un adolescente acostumbrado a los juegos de moda de un futuro no muy lejano quiera jugar a The Witcher 3 y lo vea con los mismos ojos que nosotros vemos al primer Alone in the Dark.
A la vez, nosotros creceremos, y los juegos que están formando parte de lo que somos ahora mismo serán solo un recuerdo, y empezará una etapa en nuestra vida que se alejará de cómo nos identificamos en la actualidad, dando paso a un nuevo inicio, una nueva generación.
Una consola será retro cuando su forma de jugar ya no encaje con nuestro presente, cuando no nos pertenezca. El tiempo por sí solo no la define: lo hace el cambio de percepción propio.





Queenn_A7X
21 enero, 2026Creo que es super interesante esta visión. Últimamente hay mucho desacuerdo y política con si algo es retro o no y al final nos olvidamos de los más importante, que es disfrutar de los videojuegos sin plantearnos si salió hace 2 o 20 años.
La verdad es que leyéndolo me da pena el pensar que algún dia seremos nuestros padres, abuelos, que, mayoritariamente, se han quedado atrás tecnológicamente.
Personalmente, a lo largo de mi vida he estado jugando siempre a videojuegos pero cuando quise jugar al primer Resident Evil, me costó mucho adaptarme a los controles estando acostumbrada a los típicos de hoy en dia y me sentí desconectada. como si de repente se me hubiese olvidado como mover al personaje.
Que dure muchos años la pasión y la ilusión de seguir aprendiendo y conociendo joyas tanto actuales actuales retro, que al final lo mas importante es disfrutar.
IcePanther121
21 enero, 2026¡Buenas, Queen! Es como dices, lo más importante del hobby es disfrutar de cada juego sin importar su fecha de lanzamiento. Al final es cuestión de tiempo que dejemos de ser el publico objetivo y que la concepción de los títulos futuros vaya enfocada a gente más joven. ¡Por muchos años más de buenos juegos y disfrute!