Los survival horror… Ese género que está lleno de villanos, personajes, monstruos, alimañas de pesadilla o, en definitiva, seres que nos lo suelen hacer pasar bastante mal. Aquí, en nuestra web, ya hicimos un repaso de aquellos terroríficos enemigos que apostaban por perseguirnos hasta en nuestras mayores pesadillas. Y hoy es la perfecta oportunidad de hacer una continuación a esta «horrible» temática con el estreno el 27 de febrero de Resident Evil Requiem, o 9 para los amigos.

10. Zombis, Cerberus y Hunters



Es absolutamente imposible empezar un top como este sin este puesto. Son la esencia de la saga, si hoy recordamos con cariño a Leon, Jill, Chris, Claire o Rebecca es gracias a ellos. Si Resident Evil fuera una religión, este trío sería el dogma básico. Los zombis son el pan nuestro de cada día: lentos, torpes, con cara de lunes eterno y una obsesión enfermiza por abrazarte a mordiscos. No son brillantes, no son rápidos, pero están en todas partes, y cuando te confías… zas, acabas en la pantalla de muerte y llorando porque no guardaste con la cinta la última vez en la maquina de escribir.
Luego están los Cerberus, los perros infectados que enseñaron a toda una generación que escuchar un cristal romperse nunca es buena señal. Rápidos, agresivos y con cero avisos previos, aparecen saltando desde ventanas como si Umbrella los hubiera entrenado específicamente para provocar infartos.
Y rematando el combo llegan los Hunters, el salto evolutivo de “esto va mal” a “esto se ha ido a la mierda”. Altos, musculados, rápidos y con garras que te decapitan sin pedir permiso, los Hunters son lo que pasa cuando Umbrella dice: “Vale, basta de zombis torpes, ahora vamos en serio”.
9. Donna Beneviento

Nuestra primera entrada en Resident Evil «pueblo» tiene que ser con ella. Donna Beneviento no es un jefe tradicional. No te enfrenta con armas ni con mutaciones espectaculares. Su arma es mucho más cruel: tu propia mente. Su segmento es uno de los momentos más memorables de toda la saga porque se atreve a hacer algo muy arriesgado: bajar el ritmo, quitarte recursos y dejarte completamente vendido. Y vaya si lo consigue.
Muñecas, silencios incómodos, espacios que parecen seguros y dejan de serlo… Donna demuestra que el miedo no siempre necesita enemigos visibles. No sabes qué es real, qué no, ni cuándo va a pasar algo. Y eso es justo lo que la hace tan efectiva. No te mata muchas veces… pero la primera experiencia al jugar esta sección se te queda grabada.
8. Marguerite Baker

Marguerite Baker es probablemente uno de los personajes más desagradables de toda la saga, y eso es un cumplido. No busca ser épica ni imponente: busca hacerte sentir incómodo. Su transformación no es “wow, qué monstruo, vamos a pelear”, sino “por favor, que se acabe esta parte”. Insectos, extremidades imposibles, movimientos antinaturales…
Además, Marguerite encarna uno de los mayores aciertos de Resident Evil 7: el terror doméstico. No es un laboratorio ni una base secreta; es una casa. Una madre. Una figura tradicionalmente protectora convertida en depredador. No te ataca con fuerza bruta, te persigue, te acecha, te acorrala, te hace sentir pequeño. Es terror íntimo, sucio y personal. Y funciona de maravilla. Qué buen renacer tuvo Capcom con este juego. Te damos las gracias Marguerite.
7. James Marcus

El siguiente puesto he dudado si meterlo en un top de Final Fantasy o dejarlo aquí, porque es un personaje que no parece de esta saga. Pero James Marcus tiene «ese algo que qué se yo», por lo que debo incorporarlo en un puesto como este. Asesinado por Umbrella y devuelto a la “vida” como una colmena de sanguijuelas mutantes, Marcus es menos persona y más concepto. No tiene cuerpo fijo, no tiene edad, y no debería existir, lo cual ya es mala señal.
Es el villano que demuestra que Umbrella nació mal desde el principio. Literalmente. Marcus es el pecado original de la saga: la prueba de que jugar a ser dios suele acabar con bichos raros y mucha sangre. Además, canta; claro que canta. Porque si vas a volver de la muerte convertido en monstruo, pues yo que se, tío, al menos hazlo con arte.
6. Regeneradores

Tú estas jugando a Resident Evil 4 bien feliz de la vida, terminas la sección del castillo, echas unas buenas risas con Ramón Salazar y pum, llegas a la Isla y se acabó el jolgorio. Aparecen los Regeneradores y pasas un mal rato; bueno, yo lo pasé. Y es que estos bichos existen para enseñarte lo que es humildad. Disparas, explotan, pierden extremidades… y siguen avanzando. Lentamente. Muy lentamente. Con ese sonido de respiración que se te mete por el oído y tarda días en salir de tu cabeza.
No son rápidos, no son listos, pero son incansables, que es peor. Representan el miedo a lo inútil: da igual lo bien que juegues, si no sabes cómo matarlos, estás perdido.
5. Lickers

Los Lickers son el momento en que Resident Evil dijo: “vale, esto ya no es solo zombis”. No tienen piel, tienen el cerebro al aire y una lengua extensible que parece diseñada por alguien con problemas serios. Son rápidos, ágiles y mortales, pero lo peor es que te oyen respirar. Sin duda se han ganado su puesto de popularidad como uno de los tipos de monstruos más emblemáticos de la saga.
Son el tipo de enemigo que castiga cualquier error mínimo. Corres: mueres. Disparas mal: mueres. Te confías: mueres. Son tan efectivos que básicamente enseñaron a toda una generación a caminar despacio en videojuegos. Terror educativo, podríamos decir.
4. Mr. X

Mr. X no necesita música, frases icónicas ni gritos. Su terror viene de algo mucho peor: la constancia. O lo absurdamente pesado que es. Camina. Siempre camina. Nunca se cansa. Nunca duda. Nunca dice “igual hoy no”. Si te ha visto, ya es un tema personal. El caso de Mr. X es particular, pues a raíz del remake se ha consolidado como uno de los mejores enemigos de la saga.
Es el tipo de monstruo que convierte un pasillo en un dilema moral: ¿corro?, ¿me escondo?, ¿lloro? Su abrigo largo, su falta total de expresión y su manera de atravesar paredes como si fueran sugerencias arquitectónicas lo convierten en el terror más elegante de la saga. Mr. X no te odia. Te considera parte del trabajo.
3. Alcina Dimitrescu

Alcina Dimitrescu no es solo una villana, es un fenómeno cultural. Capcom no creó un personaje: soltó una bomba de carisma. Alta, imponente, con un porte aristocrático que mezcla vampirismo clásico y sadismo moderno; Dimitrescu es terror combinado con sensualidad. No corre porque no lo necesita; su sola presencia llena el espacio y te recuerda constantemente que estás en su casa y tú eres el invitado equivocado.
Lo brillante de Dimitrescu es que nunca pierde el control. Incluso cuando muta y se vuelve monstruosa, sigue transmitiendo autoridad. No es una bestia desatada: es una reina ofendida. Y sí, Capcom sabía exactamente lo que hacía: terror, fetichismo gótico y dominancia todo en uno. Marketing perfecto. Trauma garantizado.
Mención honorífica: sus tres hijas, productos de una amalgama de moscas dispuestas a entorpecer el paso de Ethan aún más por el castillo.
2. Nemesis

Nemesis no entra en escena: irrumpe llevándoselo todo por delante. No pregunta, no avisa y no se va. Su función en la vida es una sola: encontrar a los miembros de S.T.A.R.S y en concreto a Jill Valentine y arruinarle la existencia con la dedicación de alguien que ha hecho de eso su hobby principal. No corre por placer, corre por odio. Y además puede hacerlo con un bazooka. ¿Qué más se puede pedir? Espera, que te lo digo: es un parásito en constante evolución y prácticamente indestructible. Uno de los enemigos más icónicos ya no solo de Resident Evil sino de la industria del videojuego.
Lo realmente brillante de Nemesis no es su fuerza, sino su insistencia. Su poder en constante evolución y su presencia te enseñan que no todo enemigo está ahí para que lo mates; algunos están ahí para que te pongas nervioso y huyas. Aquí ocurre lo opuesto que con Mr. X. En el remake está muy scripteado y sus apariciones están guionizadas pero en el original es persistente como él mismo. Cada aparición suya es como escuchar el tono de llamada de alguien que te debe dinero: sudor frío inmediato.
1. Albert Wesker

Wesker es ese tío que entra en una habitación y tú sabes que algo va a salir mal… pero al que no puedes negar estilazo. Siempre con gafas de sol, incluso en túneles subterráneos donde no hay ni una bombilla, porque Wesker no se quita las gafas: las gafas son su esencia. Su mayor enemigo no es Chris Redfield, ni Jill, ni Umbrella: es su propio ego, y sin duda el mejor villano de toda la saga a pesar de su conclusión en Resident Evil 5. Pero presencia y carisma desborda a ratos y eso es algo que le pedimos a todos los villanos, pues cuando se hace bien… Son memorables.
Empieza como científico traidor, evoluciona a superhumano, y termina creyéndose el mesías de la evolución. Corre por las paredes, esquiva balas como si estuviera en Matrix y habla siempre como si estuviera dando una conferencia titulada “¿Por qué soy mejor que tú?”. Wesker no quiere dominar el mundo; aunque tambien lo quiere, necesita que el mundo admita que tenía razón. Y si eso implica soltar virus globales… bueno, detallitos sin importancia.



