Una odisea espacial, un misterio por resolver y un montón de planetas por descubrir, todo ello acompañado por un intrépido gatito en busca de sus recuerdos y de una estrella repleta de poder. Esta es la carta de presentación de Cat-Astrophy, el primer videojuego de Heraan Studios, que nos propone un action roguelite en el que exploraremos una galaxia repleta de planetas generados de forma procedural.
Se trata de un título que toma como referencia algunos videojuegos muy conocidos y reinterpreta sus mecánicas con la intención de combinarlas para ofrecer una experiencia con identidad propia. Sin embargo, la falta de sinergia entre algunos de estos elementos, sumada a una propuesta algo limitada y de corta duración, acaba provocando que el juego se quede a medio camino de sus propias aspiraciones. Aun así, estamos ante un proyecto que deja entrever el potencial y el talento de su desarrollador.

Fecha de salida: 5 de noviembre de 2026
Desarrolladora: Heraan Studios
Distribuidora: Dojo System
Plataformas disponibles: PC, Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series X|S
Textos: Español
Voces: –
Plataforma analizada: PlayStation 5
Historia: Un gato astronauta, una abducción extraterrestre y un pasado por descubrir
Nuestro protagonista es Polo, un gato que recorre una galaxia repleta de planetas que han sido consumidos por una inesperada catástrofe cósmica. Sin embargo, su objetivo va mucho más allá de explorar y ayudar a estos mundos: Polo quiere descubrir quién era antes de ser abducido por una misteriosa fuerza extraterrestre. Ahora, espera que su travesía por el cosmos le permita recuperar los recuerdos que perdió hace tanto tiempo.
Durante esta aventura conoce a Zarina, una estrella viviente que está dispuesta a ayudarlo en su cometido. Para ello, se fusiona con Polo y le otorga poderes y habilidades que van mucho más allá de las capacidades de un gato corriente. A esto tenemos que sumar la aparición de un extraño ente que parece tener cuentas pendientes con nuestro peludo protagonista y que amenaza con poner en peligro su travesía.

Aunque la premisa puede resultar interesante en un primer momento, lo cierto es que la historia apenas se desarrolla más allá de unos pocos cuadros de diálogos y algunas cinemáticas compuestas por imágenes estáticas. Un planteamiento que no termina de aprovechar el potencial narrativo de las ideas que presenta al comienzo y que carecen de trascendencia en su final.
Esta falta de desarrollo también se ve acentuada por la escasa duración del juego, que pudimos completar en aproximadamente tres horas. Una cifra bastante limitada para un roguelite, un género cuyo atractivo suele residir en la repetición de partidas, la progresión y el descubrimiento de nuevas posibilidades jugables.
Al final, la aventura de Polo apenas tiene tiempo para desarrollar a sus personajes y los conflictos que quiere presentar, como el problema de identidad del protagonista al no saber quién es, por lo que resulta difícil que su historia consiga cautivarnos o despertar un interés mayor en el lore que intenta construir.
Jugabilidad: Una amalgama de mecánicas que no siempre encajan
Cat-Astrophy es un roguelite cuyos principales pilares son un sistema de combate rápido y dinámico, acompañado de un movimiento ágil y satisfactorio. Su creador, Aaron Hernández, ha sido bastante transparente a la hora de reconocer sus principales influencias durante el desarrollo: Hollow Knight, Celeste, Skul: The Hero Slayer e incluso Super Mario Galaxy, además de otros referentes del género como Hades II y The Binding of Isaac, de los que toma inspiración para definir el ritmo, la estructura y el diseño de sus niveles.
Es algo que merece la pena destacar porque, aunque resulta habitual que los desarrolladores independientes recurran a grandes producciones como inspiración para sus propios proyectos, no todos consiguen trasladar aquellas mecánicas que hicieron tan populares a sus referentes sin que parezcan forzadas, copiadas o introducidas con calzador. En el caso de Cat-Astrophy, debemos reconocer el talento de su desarrollador a la hora de reinterpretar e incorporar algunas de estas ideas, aunque también hay sistemas y elementos que no terminan de encajar entre sí y que impiden que el conjunto funcione con la misma solvencia.
Su estructura es bastante sencilla de entender
Los niveles se dividen en distintos planetas y, una vez aterricemos en uno de ellos, tendremos que avanzar despejando una serie de salas repletas de enemigos hasta alcanzar el enfrentamiento final contra el jefe de turno, quien al ser derrotado nos dará la opción de elegir una nueva habilidad o pasiva para Polo. Estos escenarios se generan de forma procedimental, por lo que la cantidad de salas, su distribución y la disposición de los enemigos varían en cada partida.
Lo mismo ocurre con los secretos que podemos encontrar durante la exploración, representados por unos tótems que podremos destruir para obtener habilidades pasivas y mejoras, como aumentar la probabilidad de asestar golpes críticos o incrementar nuestra velocidad de movimiento, etc. De la misma forma, si exploramos lo suficiente y no dejamos que la curiosidad mate a nuestro gato, encontraremos un botón o portales que nos llevarán a enfrentamientos opcionales contra minijefes, los cuales, si conseguimos derrotar, nos darán muchas recompensas que nos ayudarán en nuestra aventura.

Aunque las variaciones entre una partida y otra no son especialmente grandes, sí resultan lo suficientemente significativas como para evitar la sensación de estar recorriendo constantemente los mismos escenarios. Esto ayuda a mantener cierta frescura durante las partidas y reduce la monotonía que puede provocar la repetición de niveles, uno de los riesgos habituales de este tipo de propuestas.
Entre aciertos jugables y sistemas que no terminan de funcionar
Destacando primero sus aspectos positivos, el control de Polo resulta muy satisfactorio. Antes de comenzar la aventura, el tutorial cumple de sobra con su cometido: nos enseña y explica todas sus habilidades, desde los ataques con sus garras hasta un dash que nos vuelve invulnerables durante unos instantes. También contamos con la capacidad de curarnos al pulsar un botón, aunque para ello tendremos que sacrificar parte de la energía de nuestra barra de fatiga.
Esta barra será precisamente uno de los elementos que deberemos aprender a gestionar para dominar el sistema de combate de Cat-Astrophy. Al golpear a los enemigos, iremos acumulando energía que podremos gastar para curarnos o ejecutar poderosos ataques especiales mediante una combinación de botones (en PS5, R1 más el botón asignado a cada habilidad).

De esta manera, podremos adaptar nuestro estilo de combate a una estrategia más agresiva o cautelosa, según prioricemos infligir daño o recuperar salud. Una mecánica sencilla de entender, pero que aporta solidez y cierta profundidad a los enfrentamientos.
Lo mismo podemos decir del plataformeo, que protagoniza algunas salas en las que el objetivo no será derrotar enemigos, sino superar distintos obstáculos. Tanto el salto como el dash responden con mucha precisión, lo que hace que desplazarse por los escenarios resulte divertido y gratificante. Eso sí, nos habría gustado encontrar algo más de creatividad y dificultad en aquellas salas donde las plataformas son el principal desafío.
Cuando las buenas ideas no terminan de encajar
Por desgracia, una de las mecánicas más originales del combate no termina de integrarse del todo bien: el Cursor Estelar. Tomando como referencia la aventura de Mario en Wii, Cat-Astrophy incorpora una estrella que podemos controlar con el stick derecho (o con el ratón, si jugamos en PC) para disparar y aturdir a los enemigos. De hecho, algunos de ellos solo pueden recibir daño mediante esta herramienta.
Sin embargo, más que enriquecer los enfrentamientos, sentimos que el Cursor Estelar acaba entorpeciendo el ritmo rápido y ágil que propone el juego. Al menos en consola, apuntar con él resulta bastante incómodo y lento, hasta el punto de convertirse en una molestia en lugar de una herramienta que aporte nuevas posibilidades al combate.
A esto tenemos que sumar que la economía y el sistema de progresión están algo descompensados, ya que resulta demasiado sencillo conseguir mejoras que nos vuelven muy poderosos durante las primeras horas de juego.
Moriremos durante nuestros primeros intentos, sí, pero la cantidad de recursos que recibimos nos permite mejorar a un ritmo demasiado acelerado. Si además tienes cierto bagaje con los roguelites, no tardarás demasiado en alcanzar el final de la aventura. Al menos, eso fue lo que nos ocurrió durante nuestra partida.

Entendemos que el juego no quiera castigar al jugador con una dificultad artificial o unos desafíos excesivamente frustrantes. Sin embargo, teniendo en cuenta que ya estamos ante una experiencia bastante corta, esta progresión tan acelerada termina jugando en su contra: nos deja con poco margen para descubrir nuevas posibilidades y hace que las ganas de volver a jugar se desvanezcan mucho antes de lo que deberían.

Apartado técnico
Aunque Cat-Astrophy ofreció, por lo general, un rendimiento estable en PlayStation 5, durante nuestra partida sufrimos varios problemas técnicos y glitches que llegaron a entorpecer considerablemente la experiencia. Por ejemplo, si intentábamos curarnos o pausábamos el juego justo después de derrotar a un jefe y antes de que apareciera la pantalla para elegir una nueva habilidad, el personaje dejaba de responder a nuestros controles. Algo parecido ocurría al consultar los trofeos obtenidos en PS5, una acción que podía dejarnos atrapados en esa pantalla y obligarnos a reiniciar el juego.
El error más extraño que encontramos (y, cabe aclarar, de forma completamente involuntaria) tuvo lugar durante un enfrentamiento contra un jefe: Polo se quedó congelado en mitad del combate y, además, se volvió inmune al daño. Esto nos dejó sin posibilidad de continuar y nos obligó a empezar de nuevo.
Son problemas que esperamos que se solucionen mediante futuros parches y actualizaciones, pero que también dejan en evidencia que al juego le habría venido bien pasar por una fase de testeo más exhaustiva antes de su lanzamiento.
Apartado gráfico y artístico
Cat-Astrophy cuenta con unos gráficos pixel art muy atractivos, acompañados de unas animaciones que dotan a Polo de una gran ternura y carisma. Su estilo visual y artistico toma como referencia títulos como Celeste y Bread & Fred. Aunque estas influencias son bastante evidentes, el juego consigue distanciarse lo suficiente de ellas como para desarrollar una identidad visual propia.
Cada planeta cuenta con un bioma que lo distingue del resto. Si bien algunos recurren a escenarios bastante clásicos dentro del género, como bosques o montañas nevadas, todos presentan una ambientación reconocible y enemigos propios de cada región. Eso sí, sus diseños y animaciones resultan algo más sencillos en comparación con los de nuestro protagonista.
En conjunto, estamos ante un trabajo artístico bastante notable, que seguramente hará las delicias de los amantes de la estética retro y los juegos en 2D.

Apartado sonoro
La banda sonora es otro de los puntos fuertes de Cat-Astrophy. Compuesta por Marc Panicello Torras, consigue ambientarnos y sumergirnos en los distintos biomas de cada planeta gracias a una selección de temas que nos gustaron especialmente y que incluso acabamos tarareando durante nuestras sesiones de juego.
También nos sorprendió cómo escenarios tan diferentes como los planetas boscosos o nevados conservan ese aire futurista y tecnológico que caracteriza a la música de temática espacial. Una combinación que ayuda a dar personalidad a cada mundo sin perder la coherencia con la ambientación general de la aventura.
Los efectos de sonido, por su parte, no resultan tan memorables, aunque cumplen perfectamente con su cometido. Tanto los golpes que asestamos a los enemigos como los sonidos que acompañan al daño recibido por Polo ayudan a transmitir lo que ocurre en pantalla y refuerzan la respuesta de las acciones sin llegar a resultar molestos o intrusivos. En definitiva, otro apartado en el que Cat-Astrophy cumple con lo esperado.
Conclusión
Cat-Astrophy está lejos de ser un videojuego redondo, pero como primer título supone un paso bastante prometedor para Aaron Hernández y Heraan Studios. Su propuesta reúne ideas interesantes con las que intenta dar una vuelta de tuerca a las mecánicas de sus principales referentes, algo que consigue en algunos casos gracias a un control satisfactorio y a un apartado artístico y sonoro que destaca por méritos propios.
Sin embargo, también evidencia que no todas sus piezas terminan de encajar y que quizá hay demasiadas influencias intentando convivir dentro de una misma experiencia. Esto impide que el conjunto alcance una identidad cohesionada y pulida. Por otro lado, un sistema de progresión demasiado acelerado, una duración limitada y varios problemas técnicos hacen que algunas de sus mejores ideas no lleguen a desarrollarse plenamente, perjudicando el disfrute de la aventura.
Al igual que Polo emprende su viaje por el cosmos para descubrir quién es realmente, Cat-Astrophy parece encontrarse en plena búsqueda de su propia identidad. Y aunque todavía tiene camino por recorrer para encontrarla (quizá mediante futuras actualizaciones que amplíen su contenido), lo que deja entrever este primer proyecto es suficiente para despertar nuestro interés por el futuro de su desarrollador. Porque, más allá de sus tropiezos, aquí hay talento y buenas ideas sobre las que construir algo mucho más grande.
Lo mejor
- Un control satisfactorio y preciso
- Un apartado artístico muy atractivo y una solida estética pixel art
- Una banda sonora y ambientación sonora sólidas
- La capacidad de reinterpretar las mecánicas e incorporarlas a su propia propuesta
Lo peor
- Falta de cohesión entre sus mecánicas, lo que impide que todos sus sistemas funcionen como un conjunto
- El Cursor Estelar entorpece el ritmo del combate, especialmente por lo incómodo que resulta manejarlo en consola
- Una progresión demasiado acelerada que reduce el desafío y las posibilidades de experimentar con el sistema de combate
- Una duración demasiado corta para un roguelite
- Problemas técnicos que pueden dejar al personaje congelado u obligarnos a reiniciar una partida
Nuestra valoración de Cat-Astrophy



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